¡EMBRIONES DE CALAMAR! Un gran misterio del mar, así de enormes e impactantes son

En la década de 1980, unos buzos exploraban las aguas de la costa de Noruega cuando se encontraron con enormes bolsas de moco en las profundidades.

¡EMBRIONES DE CALAMAR! Un gran misterio del mar, así de enormes e impactantes son
Calamares. Las muestras incluían tanto el cuerpo pegajoso de las manchas como embriones en diferentes etapas de desarrollo.

Un equipo internacional de investigadores y científicos, han resuelto uno de los grandes misterios del mar: ¿Qué son las grandes burbujas que se forman en las aguas de Noruega?

En la década de 1980, unos buzos exploraban las aguas de la costa de Noruega cuando se encontraron con una escena digna de película de ciencia ficción: una gran esfera gelatinosa flotando en el agua a profundidades de 60 a 70 metros. 

Los exploradores vieron que tenía aproximadamente un metro de ancho, era parcialmente transparente y que parecía oscuro en su centro. 

En ese momento, nadie pudo explicar qué podría ser. Desde entonces, ha habido muchos avistamientos de manchas, como se las conoce, frente a las costas de Noruega, aunque algunas también se han visto en el mar Mediterráneo.

En un artículo publicado en Scientific Reports, el grupo de investigadores ha dado una explicación a este misterio del mar gracias a una campaña de ciencia ciudadana de un año de duración y un nuevo análisis de ADN.

Los resultados mostraron que estas extrañas manchas son realmente sacos de huevos raramente vistos de un calamar común llamado Illex coindetii.

Cada una de estas bolsas puede contener cientos de miles de huevos de calamar diminutos, encerrados en una burbuja de moco que se desintegra lentamente. 

Increíblemente, los científicos ya conocían la existencia de I. coindetii desde hace más de 180 años y han observado la especie en todo el Mediterráneo y ambos lados del Atlántico.

Sin embargo, esta es sin duda la primera vez que se han identificado estos sacos de huevos del calamar en la naturaleza, escribieron los investigadores.

Las muestras incluían tanto el cuerpo pegajoso de las manchas como embriones en diferentes etapas de desarrollo. Un análisis de ADN de los tejidos confirmó que las cuatro manchas contenían calamares I. coindetii, detalla el estudio.

También observaron que la consistencia de la mancha cambiaba con el tiempo, lo que llevó al estallido como su etapa final, lo que permitió que el último lote de calamares del interior nade libremente.

Para obtener estos resultados y resolver este misterio del mar, los investigadores solicitaron la ayuda de científicos ciudadanos y pidieron que cualquiera que viera una bola de gelatina de este tipo intentara recolectar una muestra para el análisis de ADN.

jos


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