JIM MORRISON

50 años sin Jim Morrison: dónde está su tumba y cómo luce

Siendo parte del llamado "Club de los 27", Morrison hoy descansa en París

Foto: Getty Images
Escrito en ESTILO DE VIDA el

Jim Morrison, el gran cantante de rock y eterno enemigo de la guerra de Vietnam, fue uno de los compositores y cantantes más importante a nivel mundial. Sus legendarios conciertos han quedado en la posteridad al igual que sus icónicas canciones que aún encabezan el top 100 de las mejores de todos los tiempos.

Y es que ya han pasado 50 años desde que dejó este mundo pero su legado sigue resonando con más fervor.

El poeta estadounidense murió en 1971 en el barrio de Le Marais en París, Francia, y fue hallado por su pareja sentimental: Pamela Courson, quien lo encontró muerto en bañera de su departamento.

Si bien la versión oficial marca que se trató de un paro cardiaco, a sus 27 años, los fanáticos y conspiradores hablan de un posible asesinato por sus ideologías políticas y su lucha por la paz en su lugar de origen.

El cantante fue sepultado en cementerio parisino Père Lachaise, aunque un tiempo después su familia pidió remover los restos del artista a su país natal pero su traslado fue negado; la razón de que el cuerpo de Morrison descanse en este espacio es porque el vocalista de “The Doors” buscaba alejarse de las drogas de Estados Unidos, pero no contaba que en París también encontraría.

Hoy los restos del cantante siguen en París con una inscripción en griego que reza: "Contra el demonio dentro de ti mismo”.

El cementerio donde se haya Jim también cuenta con celebridades como la cantante Édith Piaf; el escritor guatemalteco y Premio Nobel de Literatura, Miguel Ángel Asturias; la cantante de ópera, Maria Callas; entre otros. 

Debido a que el cementerio es muy grande, el buscar Google Maps tiene trazada una ruta para encontrar más rápido al cantante. 

Pero si bien Jim Morrison fue un gran ícono, su tumba no lo es tanto, al llegar te encontrarás que su espacio se encuentra escondido entre otras edificaciones sepulcrales y que su epitafio ya casi no es legible, sin embargo, el espacio se encuentra rodeado de una valla metálica para evitar que los fanáticos dañen la construcción. 

Los visitantes, señalan los guardias para medios locales, tienden a poner flores en su tumba y alguna que otra vela fuera de la muralla de metal. El acceso no tiene costo pero hay horarios de visita que debes ver en su portal

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