Amor propio: Qué es, cómo se trabaja y cómo encontrarlo a través del ejercicio

El amor propio también se ve reflejado en las actividades que hacemos todos los días, como el entrenamiento; descubre cómo aplicar el amor propio durante tus rutinas de ejercicio

Amor propio: Qué es, cómo se trabaja y cómo encontrarlo a través del ejercicio
¿Cómo trabajar el amor propio? Foto: Erre Barre

Ejercitarse y mantener un estilo de vida activo puede hacer más que incrementar tu bienestar físico; también contribuye a tu confianza y actitud. Existe un vínculo entre el deporte y los sentimientos de confianza, seguridad y autoestima, debido a la evolución que las personas ven frente al espejo, y es que a medida que la apariencia física se va transformando, también se transforma el sentimiento de satisfacción y aumenta la valoración que tenemos sobre nosotros mismos. Todo esto es el amor propio, que no solo se proyecta con el ejercicio, si no en la vida diaria.

Aunque hacer ejercicio es una de las formas de amor propio, también existen varios métodos más para lograrlo durante tu entrenamiento; te aconsejamos seguirlos y agregar un mantra a cada uno de ellos, aunque no lo creas, las palabras son excelentes canalizadores de energía:

1. Rodéate de gente que te motive

Muchas veces somos nuestros mayores críticos y llegamos a perder visión de nuestros avances debido a las exigencias que tenemos de nosotros mismos. Salir por un momento de nuestra propia burbuja y rodearnos de gente que ‘nos eche porras’ podrá generar un sentimiento positivo ante esos estímulos ayudándonos a ver cualidades en nosotros que no sabíamos que teníamos.

Prueba repetir este mantra: Estoy rodeada/o de personas que me quieren y me apoyan.

2. Encuentra la actividad perfecta para ti

Hacer ejercicio solo por hacerlo hará que te termines cansando fácilmente y que dejes las cosas a la mitad. Sentirte motivado te ayudará a trabajar por los objetivos que tienes. En Erre Barre trabajamos constantemente con la conexión entre mente–cuerpo, buscando constantemente influir positivamente en las emociones de cada alumno. Los instructores te ayudarán a amar tu cuerpo, no por el atractivo visual, si no por la increíble y poderosa máquina en la que se convierte al terminar cada clase.

Durante tu clase, repite este mantra: Soy fuerte, soy capaz

3. Recompensa tu esfuerzo

Darte un momento diario para aplaudir el trabajo que has hecho hasta el momento es de vital importancia para hacerle sentir a tu cuerpo y a tu mente que están haciendo un buen trabajo. La recompensa es uno de los más grandes motivadores, sobre todo cuando estás trabajando en amor propio. Puedes hacerlo con un delicioso desayuno, comprándote un outfit nuevo para hacer ejercicio, una siesta por la tarde o un masaje relajante muscular. Esto es una manera de agradecerle a tu cuerpo y de demostrarle cuánto lo quieres y cuánto aprecias lo que hace por ti.

Repite este mantra: Soy suficiente y soy digno de las cosas buenas

Por: Erre Barre

Instagram: @errebarre


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