Cineteca Nacional se recupera sin celebrar; cumple 47 años de su fundación

Con el reto de sobrevivir a la pandemia del coronavirus sin hacer recortes al personal y a la espera de la reapertura de las salas

Cineteca Nacional se recupera sin celebrar; cumple 47 años de su fundación
LOGROS. A partir de 2015, subió la afluencia de la gente a las instalaciones. Foto: Cuartoscuro

Este domingo se cumplen 47 años de la fundación de la Cineteca Nacional, la cual enfrenta su tercera etapa de crisis con la pandemia del coronavirus, que causó la pérdida de cerca de 70 millones de su presupuesto, por lo que su director general, Alejandro Pelayo Rangel, señaló que el mayor reto será sobrevivir. Su presupuesto oscila en 150 millones de pesos, dos terceras partes los genera la misma institución, la otra proviene del gobierno. Pero al cerrar sus puertas la mayor parte del 2020, lo autogenerado se cayó. 

“La mejor manera de celebrar es abrir las salas, recuperar al público, optimizar para que siga el personal (laborando) y obtengamos ingresos propios”, explicó Pelayo

Durante este cierre con el monto que da el gobierno se cubrieron las quincenas de los empleados de base y los servicios esenciales como luz y agua. Al resto de sus colaboradores que trabajan por honorarios se les pagó con el ahorro que tenía la institución y que estaba designado a la actualización tecnológica, como el cambio de proyectores. “Cubrimos el año con ahorros y empezamos así, porque no queremos despedir a nadie. Tenemos recursos para los siguientes tres meses, después tendríamos que buscar más con el apoyo de la Secretaría de Cultura”, detalló. 

Pelayo sabe que en el mejor de los panoramas, los cines podrían abrir a principios de febrero y aún así, la recuperación no será rápida, porque la gente tiene miedo, por eso, seguirán con la sanitización de las salas y el lugar en general para ofrecer un espacio seguro.

 Espera que las vacunas sean un alivio, que la gente se la ponga y se permita el acceso de 50 o 60 por ciento en el cine para el segundo semestre. “No es tiempo de celebrar, vamos a llamarle el año de la recuperación, la mayor celebración es que recuperaremos a nuestro público”, insistió. Aún así, no han parado, siguen con cursos y talleres en línea.

LAS DOS PRIMERAS CRISIS

1982: Un incendio terminó con el material de la sede de los Estudios Churubusco. En 1984 se instalaron cuatro salas en la Plaza de los Compositores.

2011: La ampliación de su actual recinto no se terminó en el tiempo estimado. Pelayo la recibió, terminó la galería e hizo los pagos a proveedores.

Por Patricia Villanueva 

 


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