Titanic: Conoce a Manuel Uruchurtu, el mexicano que murió durante el trágico accidente

Durante la tragedia del Titanic, el barco más grande de esa época, el 14 de abril de 1912 en el Océano Atlántico, Manuel Uruchurtu perdió la vida ante un gesto de caballerosidad

Titanic: Conoce a Manuel Uruchurtu, el mexicano que murió durante el trágico accidente
Sobreviviente del Titanic. Foto: Especial.

Durante la tragedia del Titanic, el barco más grande de esa época, el 14 de abril de 1912 en el Océano Atlántico, Manuel Uruchurtu perdió la vida ante un gesto de caballerosidad.

La noche del 14 de abril y la madrugada del 15, el Titanic se hundió en las aguas del Océano Atlántico después de impactarse con iceberg. El trasatlántico de más de dos mil metros de largo y 46 mil toneladas se perdió sumergió en las aguas heladas en dos horas con 45 minutos.

Un caballero

De inmediato se inició la evacuación, pero los botes salvavidas resultaron insuficientes. El mexicano Manuel Uruchurtu se encontraba en el bote 11. Al momento de descender, se escucho el grito de una pasajera de nombre Elizabeth Ramell, quien pidió ayuda pues su hijo y esposo la esperaban en Nueva York

Manuel cedió el lugar a la mujer con la condición de que fuera a México para que su familia se enterara de esta acción. Elizabeth logró arribar a suelo norteamericano, mientras que el cuerpo de Uruchurtu nunca fue localizado en las aguas del Atlántico.

En honor a Manuel Uruchurtu, la escritora Guadalupe Loaeza escribió la novela 'El caballero del Titanic'. Según información de la familia, Elizabeth Ramell sí viajó a México para contarle a la familia la acción, pero reveló que ella no tenía hijos y mucho menos estaba casada.

En alguna ocasión, la Sociedad Sonorense de Historia envió una propuesta al Congreso del estado para que Manuel fuera considerado como héroe nacional y recibiera el título de Héroe de la Caballerosidad.

¿Quién fue Manuel Uruchurtu?

Manuel Uruchurtu nació en Hermosillo, Sonora, pero radicaba en la Ciudad de México. Gracias a su profesión de abogado, mantenía relaciones cercanas a los personajes del Porfiriato, como Ramón Corral, vicepresidente. En 1912 viajó a Francia para participar en un banquete que exiliados mexicanos realizaron en honor a Porfirio Díaz y Carmelita Romero, su esposa.

El mexicano planeaba viajar desde Cherburgo, Francia, a Veracruz. Sin embargo, un familiar cercano a Ramón Corral le cedió un boleto para el Titanic. Días antes de zarpar, el abogado envió una postal a su madre con la imagen del barco, lo que confirmaría su estancia en ese lugar.

Con información de medios.

rcb


Compartir