George Harrison: La POLÉMICA de 'My sweet lord'; ¿el primer ÉXITO de un exbeatle fue PLAGIADO?

El 15 de enero de 1971, George Harrison editó 'My sweet lord', incluido en el álbum 'All thing must pass', como sencillo; mismo que permaneció en lo más alto de las listas por siete semanas consecutivas en Estados Unidos y el mismo número en su país natal, Reino Unido

George Harrison: La POLÉMICA de 'My sweet lord'; ¿el primer ÉXITO de un exbeatle fue PLAGIADO?
Harrison fue el primer exbeatle en conseguir un número uno. Foto: Especial.

El 15 de enero de 1971, George Harrison editó 'My sweet lord', incluido en el álbum 'All thing must pass', como sencillo. Mismo que permaneció en lo más alto de las listas por siete semanas consecutivas en Estados Unidos y el mismo número en su país natal, Reino Unido. La canción fue la primera de un exbeatle que se consolidó en lo más alto. Pero eso no fue todo, el álbum también llegó al número uno.

Tras la separación de The Beatles en el mes de abril de 1970, cada integrante emprendió una carrera en solitario. Paul McCartney grabó su álbum debut tocando todos los instrumentos; por su parte, Ringo Starr, decidió editar un disco con canciones de jazz y big bands, que rápido se convirtió en un producto olvidable. Mientras que John Lennon decidió canalizar el trauma de la separación mediante una terapia psicológica que dio pie al 'Plastic Ono Band'. Por último, Harrison escarbó en su acervo de composiciones para crear un álbum triple: 'All things must pass', considerado como el mejor trabajo de un beatle en solitario.

Primer esfuerzo en solitario.
Foto: Quinto Beatle.

El beatle solitario más exitoso

La obra se compone por 18 canciones, distribuidas en dos álbumes. Mientras que se añadió un tercer disco, llamado 'Apple jam', con canciones improvisadas que dan muestra de cómo fueron las sesiones de grabación. Uno de los temas más destacados, no solo de 'All thing must pass', sino de toda la carrera de George Harrison en 'My sweet lord', que al momento de su publicación se convirtió en un clásico pero también pasó por la polémica.

El guitarrista tuvo una educación católica, pero durante un viaje a la India, y tras conocer a Ravi Shankar, se convirtió al hinduismo. Estas creencias se vieron reflejadas en su trabajo tanto dentro como fuera de The Beatles. Durante su incipiente fascinación por esta religión, Harrison pidió que se coloran a tres gurús en la portada del 'Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band'. Al mismo tiempo, grabó temas de corte espiritual como 'Love you to' y 'Long Long Long'.

Una vez separado de The Beatles, George realizó una sesión de grabación con un templo hindú para registrar una versión del Haré Krishna Mantra. En la portada del tema, que se editó como sencillo, aparece una imagen de esta divinidad. Fue el acercamiento del guitarrista con grabaciones más enfocada a sus creencias religiosas. Sin embargo, llegó a un nivel más alto con 'My sweet lord, misma que contiene los coros del Haré Kirshna.

La letra está inspirada en Dios. A pesar de su connotación hindú, también contiene algunas palabras que hacen referencia a la religión cristiana o judía como 'aleluya', que se puede traducir como "alabado sea Dios". Mientras que 'Haré Krishna', significa una devoción hacia este Dios. Aunque suene un poco contradictorio, probablemente, Harrison utilizó estas palabras para darle un significado más universal y fuera más accesible al público en general.

El dulce señor a juicio

El tema muestra el deseo de estar en cerca de Dios, lo que podría ser interpretado por todas las religiones existentes. Otro elemento que ayuda a comprender el tema es que está basado en el himno cristiano de 'Oh happy day'. La canción fue un éxito mundial, pero también trajo problemas a su autor. Bright Tunes se dio cuenta que 'My sweet lord' tenía una similitud con el tema 'He's so fine', grabado por la bandgirl The Chiffons a mediados de la década de los 60. Ante esto, la editora decidió demandar a Harrison y al productor de la canción, Phil Spector, quien perdió la vida en semanas recientes.

George Harrison trató de resolver la demanda, pero Bright Tunes se negó a un acuerdo extrajudicial, por lo que se llegó hasta el juicio. En 1976, el juez Richard Owen decretó que Harrison había plagiado involuntariamente la melodía de The Chiffons. Ante esto, el guitarrista tuvo que pagar al editor con algunas ganancias de su álbum, que fueron cerca de 1.6 millones de dólares. El asunto fue aprovechado por Chiffons quienes grabaron una versión del tema una vez concluido el juicio.

A pesar de la polémica, esto no afectó la popularidad del tema y mucho menos de George Harrison. La canción logró tener un mayor peso, que el del éxito radial de los 60. 'My sweet lord' se convirtió en un himno al momento de su lanzamiento y sigue siendo transmitido en la radio. Su estela como el primer éxito de un exbeatle se mantiene, debido a su innegable genialidad.

Por RODRIGO CASTILLO.


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