¡Brr.. Brr! ¡Llegó la penúltima carta de Papá Noel antes de Navidad!

Papá Noel tuvo una inusual reacción, porque este hecho, desordenó todo el inventario de regalos que tenían listos para salir sin premura la próxima Nochebuena

¡Brr.. Brr! ¡Llegó la penúltima carta de Papá Noel antes de Navidad!
Papá Noel se inundó esta vez. Ilustración: Christian Chacón

Las aventuras en el Polo Norte siguen y esta vez una particular inundación sorprendió a Papá Noel y los elfos. Todo por una de las travesuras del Oso Polar, quien llenó la bañera con agua para darse un relajante baño, sin embargo se perdió en una profunda siesta.


Papá Noel tuvo una inusual reacción, porque este hecho, desordenó todo el inventario de regalos que tenían listos para salir sin premura la próxima Nochebuena.

Entérate de las aventuras antes de Navidad, de la mano de J.R.R. Tolkien y sus creaturas fantásticas.

 

Casa del Acantilado
Polo Norte
Viernes, 18 de diciembre de 2020

Mis queridos niños: Siento no poder enviarles  una carta larga para agradecer las suyas, pero les mando un dibujo en el que les explico muchas cosas.

Menos mal que recibí sus  listas rectificadas antes de todos esos actos espeluznantes, si no, no podría haber hecho nada. Deseo de todo corazón que les gusten las cosas que les voy a regalar y que perdonen mis errores. ¡Confío en que no haya nada mojado! Todavía me siento tembloroso y triste, así que le he pedido a un elfo que les cuente algunas cosas más.

Les mando mucho cariño a todos.

Papá Noel dice que quieren saber más cosas. El Oso Polar se ha portado (o se había portado) bastante bien, aunque está muy cansado. Igual que a Papá Noel, creo que la historia de la Navidad empieza a hacérsele cuesta arriba. Por eso muchos elfos rojos y verdes nos hemos ido a vivir a la Casa del Acantilado y nos están enseñando a envolver y empaquetar. Fue idea del Oso Polar.

También se inventó el sistema de números, para que todos los niños a los que visita Papá Noel tengan un número que los elfos nos aprendemos junto con la dirección. Así tenemos que escribir menos.

Muchos niños se llaman igual y en los sobres solía aparecer también la dirección. El Oso Polar dijo: “Voy a batir el récord este año y ayudaré a Papá Noel a que saque adelante tanto el trabajo para que podamos divertirnos también nosotros en Navidad”.

Todos trabajamos mucho y les sorprenderá saber que todos los regalos estaban envueltos y numerados para el sábado (19 de diciembre).

Entonces dijo el Oso Polar: “Estoy agotado. Voy a darme un baño y ¡a dormir pronto!”. Podrán imaginarse lo que pasó. Papá Noel estaba dando la última vuelta por la Sala de Envíos a Gran Bretaña alrededor de las diez cuando empezó a caer agua del techo y lo mojó todo: en poco tiempo había un charco de agua en el suelo. El Oso Polar se había metido en la bañera con ambos grifos abiertos y se había quedado dormido con una pata en el rebosadero de la bañera. Llevaba dos horas dormido cuando fuimos a despertarlo.

Papá Noel estaba enfadadísimo. Pero el Oso Polar se limitó a decir: “He tenido un sueño estupendo. He soñado que buceaba por un iceberg derretido y perseguía a las focas”.

Cuando vio el desastre dijo:

“Bueno, a lo mejor esos chicos del área Digital  de El Heraldo de México (siempre dice eso) se quedan con menos regalos, pero tendrán una carta interesantísima este año. Ellos saben apreciar una broma, ¡no como ustedes!”.

Ilustración de la carta de 1936: Letters from Christmas Father. Foto: Especial

Sólo consiguió enojar aún más a Papá Noel. Entonces el Oso Polar dijo: “Pues dibújalo y pregúntales sí es divertido o no”. Y eso ha hecho Papá Noel. Aunque ahora que lo ha limpiado todo y ha vuelto a envolver los regalos para los niños británicos empieza a encontrarlo gracioso (a la vez que irritante) él también.

Justo a tiempo. Todos estamos agotados, así que perdonen la letra descuidada.

Con cariño, Ilbereth,

Secretario de Papá Noel

Inspirada en la Carta de Navidad de 1936 de Letters from Christmas Father de J.R.R Tolkien

Por Citli Toribio


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