La otra Revolución Mexicana

Adentrarse en el hecho histórico es reconocer que hubo muchos héroes locales que no fueron valorados

La otra Revolución Mexicana
MARÍA ARIAS. Secretaría de Cultura-INAH-SINAFO F.N.-MEX.; Reproducción autorizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, por tratarse de bienes de la nación mexicana.

Hoy los invito a abrir la narrativa; ir más allá de las historias que nos contaron en el aula cuando apenas formábamos una opinión sobre el pasado de nuestra patria… ¿Por qué nos cuesta tanto cuestionar todo lo que sabemos sobre la Historia de México? ¿Qué es lo que nos duele o nos incomoda? Hay más historias de las que, entonces, nos contaron.

Adentrarse a la Revolución Mexicana y abrir la narrativa es reconocer que había muchísimos héroes locales que lucharon por la dignidad y los derechos de los pueblos indígenas, y que no fueron reconocidos por la sencilla razón de su origen y sus raíces. Muchos de ellos levantaron la voz por las tierras que les habían robado, o por los crímenes falsos que les fueron imputados a sus familiares, por las ejecuciones que se llevaron a cabo por caciques locales, y por la falta de democracia que se vivió en los últimos años del siglo XIX. Hoy, no conocemos sus nombres… la historia prefiere hablar de héroes del centro del país.

Primer transgénero reconocido

Otros, como el coronel Amelio Robles, primer transgénero reconocido en México (nació como mujer, pero vivió 70 años como hombre), tampoco está en los libros de texto por pertenecer a la Comunidad LGBT+. Luchó junto a Emiliano Zapata y Álvaro Obregón, ganando importantes batallas para su afiliación.

En el caso de las mujeres, se les ha englobado en un colectivo curioso que lleva el nombre de “Adelitas”; se les ha arrebatado el nombre y el apellido, la lucha y el legado, su profesión y su origen, para llamarlas simplemente “Adelitas”. Un estudio más concienzudo del papel de la mujer durante aquellos años nos permite conocer a sufragistas, periodistas, coronelas, generalas… necesitamos recordar los nombres de Elisa Acuña, Luz González Cosío, Juana Belem Gutiérrez, Madre Cuca o Elisa Beltrán. 

Derechos ganados

Abrir la narrativa es reconocer la importancia de la lucha y enseñarla desde la educación primaria para que niñas y niños reconozcan los derechos ganados por algunos sectores de la población, y los privilegios de los que otro sector de nuestro México gozó durante tanto tiempo (y perdió gracias a una lucha justa).

Así que este aniversario de la Revolución Mexicana debe ser un momento de reflexión. ¡Tenemos una historia rica en personajes! Es momento de empezar a ir más allá del género, el origen y la orientación sexual, para ver a las personas por su lucha, sus ideas y su extraordinario legado a la patria.

Es momento de ver… la otra Revolución Mexicana.

Por Pedro J. Fernández

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