MISIÓN ESPECIAL

Retos internacionales de la presidenta Sheinbaum

La presidenta Sheinbaum enfrentará retos tanto a nivel interno como internacional. El presidente López Obrador y su partido, no le dieron respiro

OPINIÓN

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Martha Bárcena Coqui / Misión Especial / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: Especial

Tuvo una probadita con la caída de la Bolsa Mexicana de Valores y la devaluación del peso, tras el anuncio de Morena de aprobar en septiembre cambios constitucionales para elegir jueces de la Suprema Corte, transformar al INE y desaparecer organismos autónomos como el INAI, la Comisión Federal de Competencia y la CRE. Se leyó en el exterior como el fin de la certidumbre jurídica y el estado de derecho, garantía para la inversión, tanto nacional como extranjera. 

Durante la campaña apenas abordó los temas de política exterior, solo lugares comunes como mantener una relación amistosa con EU. Nada de lo dicho indica una lectura de los cambios que ocurren en la escena global y de la necesidad de una política exterior creativa y propositiva. No ha manifestado cómo enderezará una política exterior que llevó al país a alinearse con dictaduras, pelearse con países latinoamericanos y España, a desplegar una falsa neutralidad frente a invasores y a perder espacios a nivel global. 

Sin embargo, su reacción en redes sociales ante las múltiples felicitaciones que recibió por su contundente victoria, hacen concebir esperanzas de un manejo más profesional e institucional de la política exterior. Se notó la mano de Juan Ramón de la Fuente. 

Los retos más importantes serán en la relación con EU, en los temas tradicionales: comercio e inversión; migración y frontera y seguridad, incluyendo tráfico ilícito de drogas, armas y personas.  Ojalá podamos ampliar la agenda a infraestructura, transición energética, cooperación científica, educativa y cultural y comunidad mexicana en EU. Por el momento ella y su equipo tendrán que trabajar dos escenarios en la relación con EU, piedra angular de nuestra política exterior: la reelección de Biden es el primero, y podría facilitar la cooperación. El segundo, la elección de Trump que presentaría una prueba de fuego al inicio de 2025 ante la amenaza de deportaciones masivas y el cierre total de la frontera.  

En julio de 2026 los tres países parte del TMEC deberán manifestarse a favor de la prolongación del acuerdo. EU ha definido un proceso muy claro de audiencias públicas en el Congreso e informes que comenzará en 2025 para llegar a la decisión, en tanto que México carece de un marco similar. 

La ventana de la relocalización de inversiones a México se cerrará y perderemos oportunidades si el gobierno de la presidenta Sheinbaum no garantiza la certidumbre jurídica y la seguridad, infraestructura, acceso a electricidad y energías renovables, transición energética y capacitación de mano de obra. 

En su horizonte tendrá las elecciones en Venezuela, el cumplimiento de compromisos sobre cambio climático, reuniones del G-20, la elección de secretario general de la ONU y de la OEA y de los directores generales de la UNESCO y FAO. En algunos como transición energética y una auténtica política exterior feminista, puede hacer la diferencia.

POR MARTHA BÁRCENA
EMBAJADORA EMINENTE

@MARTHA_BARCENA

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