CIUDADES SUSTENTABLES

Las plusvalías

Se deben de buscar formas de redensificar la ciudades mexicanas, ya que en México el territorio urbano creció 2.3% más que la población en las últimas décadas

OPINIÓN

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Vidal Llerenas / Ciudades Sustentables / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: El Heraldo de México

Ana Claudia Rossbach, la directora para América Latina del Lincoln Center of Land Policy es la nueva Directora Ejecutiva de ONU Hábitat. La elección de la brasileña es, por supuesto, acertada, en uno de los organismos de la ONU que han ganado mayor influencia en las políticas públicas globales. Llama la atención que el perfil de Rossbach sea la de una una economista urbana y una experta en vivienda. Es interesante también que en sus análisis sobre las políticas de vivienda en México tenga básicamente dos diagnósticos. Uno es que se deben de buscar formas de re densificar la ciudades mexicanas, ya que en México el territorio urbano creció 2.3% más que la población en las últimas décadas. Necesitamos tener ciudades menos dispersas, que no atenten contra el suelo de conservación.

El otro diagnóstico es que ante fenómenos que definitivamente van a subir el valor del suelo, como el nershoring, que en la Ciudad de México se va a traducir en más actividades financieras y corporativas, es posible realizar planeación urbana, por medio del la gestión del suelo, pero también financiar la provisión de servicios públicos y la infraestructura por medio de esa misma gestión. Esto es, la plusvalías que se generen por la facilidades para generar vivienda nueva, que demandan las nuevas actividades económicas globales, necesariamente tienen que integrar vivienda social, contribuir a la mejora de las zonas en donde se desarrollan, mitigar afectaciones climáticas, pero además puede generar recursos para invertir en asentamientos urbanos precarios.

La gestión de suelo debe de servir también para lograr el primer propósito, la densificación. El crecimiento interior de la ciudades se puede alcanzar con regulación que favorezca el desarrollo vertical de zonas céntricas, orientadas al transporte, bien provistas de servicios públicos. En esas zonas se puede combinar vivienda de distintos tipos, siempre que se asegure que una parte de las mismas tenga que ser accesible y que las plusvalías que generen la vivienda residencial sirva para pagar por las inversiones ambientales y de servicios que se requieren. Todas las viviendas que se generen bajo esos esquemas tienen que contar con ecotecnias que permitan la cosecha de agua y mecanismos para el  ahorro de energía.

Esa tiene que ser la discusión con respecto al futuro de la vivienda de la ciudad. Encontrar las fórmulas para que parte de la vivienda que necesitamos, la asequible, en espacios interiores y con ecotecnias, pueda ser posible posible con una gestión del suelo adecuada. Es también necesario la inversión pública para atender la vivienda popular y la de renta, también nuevas formas de financiamiento y oportunidades de ahorro para hacer posible el acceso a vivienda. Lo interesante es que los temas de re densificación como objetivo de ciudad, como parte de la estrategia para hacer posible el acceso a la vivienda, y la gestión de suelo como instrumento de financiamiento, ya son centrales a la agenda global sobre política urbana. Como parte de la misma se encuentra capturar plusvalías para financiar infraestructura y garantizar vivienda de distintas características en el mismo espacio. Eso va a generar ciudades más justas, en las que el patrimonio se distribuya mejor. 

POR VIDAL LLERENAS

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