DESDE AFUERA

Europa, avanza la derecha

El ascenso de la derecha no deja de preocupar, ante un contexto de presiones económicas, enojo por las políticas verdes y tensiones geopolíticas

OPINIÓN

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José Carreño Figueras / Desde Afuera / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: El Heraldo de México

La extrema derecha europea hizo considerables progresos en las elecciones de la semana pasada, tanto como para sacudir al aún predominante establecimiento político centrista, pero todavía no lo suficiente para controlar la Unión Europea.

Cierto que por sus características, la UE es más que difícil de controlar, sobre todo, porque sus miembros individuales tienen un amplio margen de autonomía y varios de ellos, España y Portugal por ejemplo, tienen regímenes de centro-izquierda. 

Los partidos euroescépticos de derecha ampliaron su apoyo a casi la cuarta parte de los votos y lograron elegir a unos 145 eurodiputados, su mayor representación jamás, pero las divisiones y la desorganización entre ellos limitarán su impacto en la agenda y las políticas de la UE en el próximo mandato de cinco años, excepto parcialmente en política ambiental y de inmigración.

Igualmente es posible pensar que las elecciones fueron, en buena medida, menos acerca de Europa que sobre la popularidad de gobiernos nacionales.

Eso pasó en países como Francia, Alemania y España, según un análisis de politico.eu, mientras en otros, como Hungría, Bulgaria y Malta, la votación fue impulsada más por actitudes hacia los políticos nacionales y no por figuras como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, importante en Bruselas y aún a nivel mundial, pero probablemente no para el votante común en la propia Europa. 

"Incluso en los países bálticos, donde la amenaza que representa Rusia puede tener un gran impacto en el resultado de la votación, la defensa y la seguridad se entienden a través de un prisma local: los votantes están motivados por las preocupaciones sobre la invasión de su país y no por el panorama geopolítico general de la UE", advirtió la publicación.

El ascenso de la derecha no deja de ser preocupante, ante un contexto de presiones económicas, enojo por las políticas verdes y tensiones geopolíticas lideradas por la guerra de Ucrania.

El Partido del Pueblo Europeo, la formación centro-derechista que encabeza Von der Leyen ganó, por cierto 10 escaños, para llegar a 186 de los 720 escaños del Parlamento Europeo, y abrió la puerta para su continuidad al frente de la Comisión.

Pero, al mismo tiempo, los resultados llevaron a que el presidente francés, Emmanuel Macron, se sintiera obligado a disolver el Parlamento y llamar a elecciones urgentes en tres semanas, con el riesgo de dejar a su gobierno a literalmente en manos de la ultraderecha, representada por el partido euro-escéptico Agrupación o Frente Nacional, cuya lideresa Marine Le Pen, "busca poner fin a esta dolorosa época del globalismo" y habría ganado hasta 32% del voto en Francia.

En Alemania, la coalición social-demócrata de Olaf Sholz sufrió una humillante derrota y quedó en tercer lugar, con 14% del voto, y detrás de la coalición centro-derechista CDU/CSU, que obtuvo 30% y del ultraderechista AfD (Alternativa para Alemania) con 16%.

POR: JOSÉ CARREÑO FIGUERAS 

JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM                         

@CARRENOJOSE

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