DESDE AFUERA

¿Señales desde Cuba?

Seis pugilistas cubanos subieron al ring el pasado fin de semana en Aguascalientes, en las que fueron sus primeras peleas profesionales

OPINIÓN

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José Carreño Figueras / Desde Afuera / Opinión El Heraldo de México

Con una cierta discreción, seis pugilistas cubanos subieron al ring el pasado fin de semana en Aguascalientes, en las que fueron sus primeras peleas profesionales, con la aprobación del estado cubano, en lo que bien podría considerarse como una señal de de "deshielo" del sistema que hoy encabeza Miguel Díaz-Canel.

Que el sistema haya abandonado la idea de mantener al deporte cubano en la categoría de aficionados y aceptado que sus boxeadores emprendan carreras profesionales, en las que, según los primeros reportes, se permitirá que guarden 80 por ciento de su ganancia, tiene un enorme significado.

El tema puede tener impacto en otros deportes, como el béisbol, o con los envíos de equipos médicos al exterior, usualmente bajo contrato con el país receptor.

Y que haya coincidido con un momento en que se hacen obvios los acercamientos del presidente estadounidense, Joe Biden, y las gestiones del mandatario mexicano Andrés Manuel López Obrador no parece accidental. Y menos después del exceso de fuerza represiva contra los protagonistas de las protestas callejeras del año pasado.

El mensaje es "nosotros abrimos", pero "a nuestro ritmo y de acuerdo con nuestras condiciones".

La situación económica de la isla es difícil. El bloqueo comercial estadounidense, promovido y preservado especialmente por un influyente sector cubano-estadounidense, no es el "genocidio" de que hablan los dirigentes cubanos en busca de legitimidad y sus aliados "solidarios" a la caza de exagerar sus poses revolucionarias, pero sí una causa central de muchas de las carencias de los cubanos.

La verdad, ha tenido también su utilidad política. Ha permitido por años que el régimen cubano demuestre que hay un enemigo real y presentarse como el David frente al Goliat estadounidense, con la consecuente simpatía y una influencia político-diplomática muy por encima de su peso real.

Del lado estadounidense, hay ciertamente el rechazo de un sector importante del sector más politizado de los cubano-estadounidenses y nostálgicos de la "Guerra Fría", como los senadores republicanos Marco Rubio y Ted Cruz o el demócrata Robert Menéndez, que preside el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara alta, más algunos otros, que ejercen una influencia desproporcionada con los alrededor de 1.5 millones de que consta su población en EU.

Pero la acción de ese sector ha limitado las posibilidades de que la influencia estadounidense se incremente en la isla y alimente la disensión, sin necesidad de boicoteos y acciones de fuerza que parecen emocionalmente satisfactorios, pero resultan un estorbo político.

El debut del pugilismo profesional cubano con el permiso de las autoridades puede leerse quizá tanto como una señal de apertura como de realismo y hasta de disposición al diálogo. La posible presencia cubana en la próxima "cumbre" de las Américas en Los Ángeles podría ser otra.

POR JOSÉ CARREÑO FIGUERAS
JOSE.CARRENO@ELHERALDODEMEXICO.COM
@CARRENOJOSE1

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