ALHAJERO

Decepción en la diplomacia

Para miembros del Servicio Exterior el mensaje es claro: todo el Servicio Exterior es prescindible para el Presidente y para el canciller

OPINIÓN

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Martha Anaya / Alhajero / Opinión El Heraldo de México

Ante los nombramientos del gobierno de Andrés Manuel López Obrador en distintas embajadas —especialmente en las representaciones más importantes—, miembros del Servicio Exterior Mexicano lo condensan en una palabra: decepción. 

La propuesta de AMLO para que Quirino Ordaz sea el embajador de México en España —a la espera del beneplácito y ratificación en el Senado—, viene a sumarse a otras designaciones que se han dado en los últimos tiempos, al punto que la interlocución con nuestros principales socios está en manos de diplomáticos improvisados. 

A saber: en Estados Unidos, con Esteban Moctezuma, exsecretario de Educación; Alemania, con Francisco José Quiroga, exsubsecretario de Economía; Francia, con Blanca Jiménez, exdirectora de Conagua; Reino Unido, con Josefa González Blanco, extitular de Medio Ambiente. Y ahora España… 

Para miembros del Servicio Exterior el mensaje es claro: todo el Servicio Exterior es prescindible para el Presidente de la República y para el canciller. En el caso de Marcelo Ebrard, porque prefiere trabajar con jóvenes inexpertos a sus órdenes que con profesionales mañosos; y por lo que toca al Presidente, porque es parte de su proyecto: acabar con las instituciones. 

Y en ese camino ven cómo este gobierno de la 4T va deshaciéndose de los embajadores con mejor trayectoria y experiencia. Buena parte de ellos, orillados al retiro anticipado, dados los maltratos que han recibido, enterándose, en ocasiones, un par de horas antes que van a ser sustituidos, o bien escuchándolo de voz del propio Presidente en plena mañanera, como le ocurrió al embajador en Francia, Juan Manuel Gómez Robledo. 

Ante lo que han visto —el cochinero que están haciendo y con el que están actuando desde Presidencia y desde la Secretaría de Relaciones Exteriores—, distintos embajadores que se acercaban a los 60-70 años han optado por el retiro y jubilarse, como lo hicieron Jorge Lomónaco, nuestro exembajador en China, José Luis Bernal, y la exembajadora en Estados Unidos, Martha Bárcena. 

Y es el caso de Mari Carmen Oñate Muñoz, embajadora en España próxima en ser relevada por Quirino. Para miembros del SEM es claro que es decisión del presidente López Obrador, que para él “no importa si somos los mejores diplomáticos o si estamos haciendo bien o mal las cosas”.

 El Servicio Exterior no le merece respeto. Desde su perspectiva, el Presidente utiliza a la diplomacia para resolver sus problemas internos. No le importa la política exterior. Muchos diplomáticos votaron por López Obrador. Esperaban de él “respeto al Servicio Exterior”, tal como se los prometió en su proyecto de gobierno. No ha sido así. No les cumplió. 

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GEMAS: Obsequio de Ricardo Monreal, líder de Morena en el Senado: “El PRIMOR en el sentimiento humano es deseable; en la política, indeseable”.

POR MARTHA ANAYA
MARTHAMERCEDESA@GMAIL.COM
@MARTHAANAYA

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