COLUMNA INVITADA

Si estás buscando pareja... primero encuéntrate a ti mismo

Es absolutamente normal querer el afecto de los demás, su aprobación y reconocimiento

OPINIÓN

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Laura Elena Gerdingh / Colaboradora / Opinión El Heraldo de México

La reciente separación de una querida amiga me ha llevado a reflexionar con ella sobre su matrimonio y separación y sobre mi matrimonio y separación.  Cuando somos pequeños, normalmente, y digo normalmente por que nos consta que no siempre es así.. nos enseñan que, si hacemos lo que queremos, berrinches, pataletas, rabietas perderemos el amor y aceptación.  Esto es necesario... pero peligroso. Puede ser que por diversos motivos acabemos demasiado sometidos o demasiado dependientes de la aceptación y afecto del otro. Ese fue mi caso. Me recuerdo abatida por el dolor de sentir que mi marido no me miraba, no me quería, no me reconocía como yo necesitaba. Sentía que recibir amor era mas importante que yo.   Esto me deprimía terriblemente y me hacía sentir poco valiosa.  Cuando mi matrimonio acabó, no voy a decir su forma de ser me dejó, voy a ser mas objetiva y justa y admitiré, nuestras formas de ser me dejaron totalmente hambreada de afecto y reconocimiento.

Es absolutamente normal querer el afecto de los demás su aprobación y reconocimiento. Somos seres sociales claro que lo necesitamos. Pero me di cuenta de que estaba dispuesta a pasar por encima de quien yo soy, de lo que yo deseaba para complacer a los demás.  Reconozco que estaba dispuesta a aceptar menos de lo que merecía y a traicionarme a mi misma, con el dolor que esto implica. Dejé en sus manos la responsabilidad de hacerme sentir valiosa y de mi bienestar económico.  Pero la terrible realidad es que eso que tanto anhelas no lo encontrarás en alguien mas.  Primero debes encontrarlo en ti mismo.  Debes mirarte, realmente mirarte, conocerte, apreciarte, y proveerte de lo que necesitas.  En mi caso, aún con lo triste que me resultaba, tuve que aceptar que no me sentía valiosa, entender por qué me pasaba eso y poco a poco ir reconociendo mi valor, algo en lo que sigo trabajando.   Esto, es mas complicado de lo que uno esperaría.  Pero vale la pena.  Por que cuando logras darte lo que necesitas, cariño, aceptación, reconocimiento, seguridad económica, buena compañía, alegría, lindas experiencias que disfrutar… lo que sea que tú busques tener en tu vida, te liberas.

Cuando logré sentirme valiosa dejé de buscar depender de alguien mas que me lo resolviera y que me diera lo que mi hambreado ser necesitaba.  Cuando te has encontrado a ti mismo, estás en condiciones de coincidir con alguien que a su vez se haya encontrado y por lo tanto sea dueño de si mismo, un verdadero hombre o una verdadera mujer.  El encuentro será libre, auténtico, interesante, honesto, amoroso, cuidadoso, detallista, romántico, entregado, apasionado, espontáneo, intenso, profundo… estimulante y te tocará el corazón y te nutrirá el alma. Así que mi consejo es, si andas buscando pareja para que te dé lo que te falta, ve y busca eso de lo que tienes hambre dentro de ti. Por que la verdad no te hace bien buscar que alguien mas te lo dé y francamente pienso que no es justo para el otro.  ¿Cómo encontrarlo? Para mí las respuestas están en el psicoanálisis que justo es ese espacio que permite el encuentro con uno mismo. Si ya te encontraste y quieres compartirte con alguien, anda y ve pues vaya que es un área importante de la vida, sólo recuerda nunca perderte a ti mismo, seguro que el encuentro será tan valioso como la suma de los dos.

POR LAURA ELENA GERDINGH
PSICOTERAPEUTA/ SPEAKER
@LGERDING

MAAZ