COLUMNA INVITADA

El gobierno de México se va de compras: La refinería Deer Park

Esta acción significa el reposicionamiento global y regional de la marca de Petróleos mexicanos

Luis Miguel Martínez Anzures / Opinión El Heraldo de México
Escrito en OPINIÓN el

El lunes 24 del presente mes el presidente Andrés Manuel López Obrador, informó que Pemex cerró una operación para comprar la refinería Deer Park, de Houston, Texas, propiedad de la empresa Shell, con lo que ahora la paraestatal tiene el 100% de las acciones de estas instalaciones.

Esta planta generadora de combustibles y derivados de petróleo está ubicada, para ser más exactos en el Canal de Navegación de Houston, en el área metropolitana de esa ciudad estadounidense. Su posición es inigualable para el trasiego de combustibles hacia mar abierto. Sin embargo, hay que considerar que el tráfico de mercancías que transitan en esta zona es constante y muy pesado. Actualmente más de 60 buques y 34 barcazas circulan diariamente por el canal, convirtiéndola también en la arteria marítima más transitada de ese país.

Esta planta de procesamiento fue construida en 1929, ha sido operada desde 1993 como una empresa conjunta al 50 por ciento entre Shell Oil Company y Petróleos Mexicanos (Pemex). A diciembre de 2017, la refinería era la décima empleadora más grande en el condado de Harris.

En la actualidad, la instalación emplea a mil 500 trabajadores de Shell y mil 200 empleados por contrato de varios subcontratistas. Este complejo de industrias de los energéticos incluye actualmente la refinería, la planta química Shell Deer Park y la sociedad limitada Deer Park Refining.

Tiene una capacidad de procesamiento de crudo de 340 mil barriles de petróleo, lo que la convierte en la décima octava más grande de Estados Unidos a enero de 2019.Nada mal para una planta construida a principios del siglo pasado.

Deer Park cubre una extensión de 2.300 acres (o más de 9 millones de metros cuadrados). En todo el terreno, se pueden encontrar dos complejos principales: la refinería y una planta petroquímica. La compra que el gobierno de México informó a través de la secretaria de Energía, Rocío Nahle, incluye únicamente a la refinería. El complejo petroquímico seguirá siendo propiedad de Shell.

Esta decisión responde a la nueva política de negocios de Pemex, planteada por el presidente de México, que consiste en lograr en el corto plazo producir todos los combustibles que requiere el país, para lo cual se están rehabilitando seis refinerías que pertenecen al Sistema Nacional de Refinación (SNR), en suma, se está construyendo la nueva planta de Dos Bocas, se reiniciará la reconfiguración de Tula, además de la adquisición de este nuevo sitio.

¿Qué significa más allá de los números la compra de esta refinería en Estados Unidos?

Significa reposicionamiento global y regional de la marca de Petróleos mexicanos y una buena decisión en materia de autosuficiencia energética en el mediano y largo plazo, sobre todo cuando el cambio en los combustibles en el contexto internacional parece que se aplazará aun más como resultado de la pandemia. Los combustibles no bajarán en cosa de algunos años, sobre todo a niveles relevantes, pero en definitiva si habrán de estabilizarse.

Lo que una compra histórica como la de adquisición de Deer Park significa, es racionalidad en la puesta en marcha de un programa estratégico para la seguridad y subsistencia de los energéticos en el país. Porque se gasta menos y se hace más. Es volver a redimensionar el alcance de la empresa paraestatal número en México y proyectarla hacia lo que podría ser el renacimiento de un sector productivo para el país que estaba olvidado o quería ser desmantelado.

Lo más importante es que ahora, se tiene un punto geoestratégico al otro lado de la frontera desde donde se pueden fincar y capacitar a mejores profesionales en el ramo para después ser reubicados en el resto de las refinerías del país. Buena decisión.

Por LUIS MIGUEL MARTÍNEZ ANZURES
PRESIDENTE DEL INSTITUTO NACIONAL DE ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

dza