De Chapulines y filiación efectiva

Los diputados que compitieron bajo otras siglas “chapulineaban” a su bancada real

De Chapulines y filiación efectiva
Jorge Andrés Castañeda / Colaborador / Opinión El Heraldo de México

El pasado martes el TEPJF confirmó las nuevas reglas emitidas por el INE para evitar la sobrerrepresentación con el fin de evitar las maniobras electorales que uso el PRI en las elecciones de 2015 y Morena en 2018 que le permitieron obtener más diputados de los que permite la ley. Este cambio es positivo ya que evitará las simulaciones en las que todos los partidos han participado en los últimos años, al presentar candidatos bajo otras siglas a las reales para burlar los mecanismos que buscan evitar la sobrerrepresentación. Pero en el fondo, es poco probable que tengan una incidencia real en la composición de la Legislatura 2021-2024.

En el número de Nexos de mayo Nicolás Medina Mora hace un análisis de lo que sucedió en 2015 y 2018 que aquí retomo brevemente. El PRI en 2015 encontró la forma de burlar la regla constitucional que establece que la diferencia entre el porcentaje de votos válidos que un partido recibe y el porcentaje de diputados que tiene en la Cámara no puede ser superior al 8 por ciento, la cual Morena emuló en 2018. Esta regla obliga al INE a topar el número de diputados plurinominales asignados a cada partido en cada legislatura.

En 2015, la coalición PRI-PVEM registró candidatos de afiliación priista como candidatos del PVEM y en 2018 Morena registró a morenistas (algunos de alto perfil como Mario Delgado) bajo las siglas del PT o el PES. Esto permitió que a la hora de asignar diputados plurinominales estos no contaran para el tope de sobrerrepresentación, lo que a su vez les permitió obtener más curules plurinominales. Una vez asignados estos pluris, los diputados que compitieron bajo otras siglas “chapulineaban” a su bancada real y así tanto Morena en 2018 como el PRI en 2015 contaron con bancadas más numerosas de lo que permite la CPEUM.

Frente a este contexto, el INE estableció nuevas reglas que se resumen en un cambio: tomar en cuenta la afiliación efectiva de los diputados electos por mayoría relativa (que ganaron un distrito). Esto hará que a la hora de asignar curules plurinominales, el INE tomará en cuenta la “afiliación efectiva” de los 300 diputados uninominales electos. Para ello verá primero si están afiliados a algún partido o de que bancada fueron parte en la legislatura anterior si es que son reelectos.

Aunque algunos piensan que esto es un golpe a la coalición gobernante (Morena, PT, PVEM) la realidad es que los efectos serán limitados. Poner candados al tope del 8 por ciento en lo individual, no hará que la coalición partidos no esté topada en 8% en su conjunto, que es lo que llevó a que la coalición gobernante tenga una mayoría constitucional que no obtuvo en las urnas. La sobrerrepresentación de Morena en lo individual, aún después de que se integraran los chapulines a su bancada en la inauguración del congreso, fue de 8.1 por ciento. La gran interrogante hacia adelante es, qué va a suceder si una coalición resulta sobrerrepresentada por más de 8 puntos ahora que se hicieron estos cambios. ¿No le están dando la razón al partido gobernante sobre la necesidad de una reforma electoral una vez pasada la elección?

Por JORGE ANDRÉS CASTAÑEDA
COLABORADOR
@JORGEACAS

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