Aberración eléctrica

A la larga o suben las tarifas, o quiebra CFE o el gobierno federal aumenta el subsidio, no hay de otra

Aberración eléctrica
Jorge Andrés Castañeda/ Colaborador/ Opinión El Heraldo de México

Este lunes de puente amanecimos con la noticia que el presidente enviaría una iniciativa preferente de reforma a la Ley de la Industria Eléctrica. Como era de esperarse, esta iniciativa es una aberración y podría tener consecuencias aún más graves para la economía nacional que la cancelación del aeropuerto. Como la economía va tan bien, ahora le decimos a la inversión que aquí no la queremos.

La esencia de la propuesta del gobierno es cambiar las prioridades de despacho para que las primeras en suministrar al Sistema Eléctrico Nacional sean las plantas de CFE. En términos llanos, esto quiere decir que las plantas de CFE, sin importar el costo de generación o cuanto contaminen, serán las primeras que suministrarán al sistema eléctrico ante las fluctuaciones de demanda. Esto no solo tendrá consecuencias económicas nefastas, sino que tendrá un impacto negativo en el medio ambiente y en la salud pública.

De la misma forma, esta iniciativa de ley elimina la obligación de comprar por subasta o licitación para el Suministro Básico. Esto quiere decir que ahora la CFE tendrá discrecionalidad para comprar energía y ya no están obligados a comprar la más barata. Este sobre costo se terminará transfiriendo al Estado o a los consumidores.

Contrario a las creencias del presidente, descritas en la exposición de motivos del gobierno, a la CFE le cuesta mucho más generar electricidad que a los privados por la ineficiencia y edad de las plantas y los pasivos laborales. A los costos no les importa la ideología, producir más caro implica aumentar las pérdidas o subir lo precios. A la larga o suben las tarifas, o quiebra CFE o el gobierno federal aumenta el subsidio, no hay de otra.

Estas medidas, que desincentivan por completo la inversión de privados, sumadas al Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional 2020-2034 (PRODESEN) que no contempla ninguna inversión en renovables, dejan claro que, una vez másMéxico se va a quedar atrás. No solo no habrá transición energética en el país, sino que la inversión que pueda hacer la CFE ser quedará muy lejos de los requerimientos que el país necesita.

Pero los efectos de esta ley van mucho más allá del sector eléctrico. Esta desencadenará un sinnúmero de demandas y conflictos que, son una señal inequívoca sobre la visión de este gobierno en cuanto a las reglas del juego económico. Hacia afuera el mensaje es claro, aquí las leyes o las reglas de antes no nos importan, las cambiamos a nuestro parecer y las hacemos retroactivas. Después de hilar seis trimestres de contracción económica con caídas particularmente dramáticas en la inversión esto va contra la lógica más elemental. Habría que preguntarles a nuestros amigos argentinos como les ha ido por este camino.

Llama la atención que el gobierno parece estar pasando por alto la promesa de esperar por lo menos tres años para cualquier reforma en el sector energético. ¿Será que el gobierno decidió adelantar esta reforma porque empieza a sentir pasos en la azotea y siente que no podrá mantener su mayoría en el Congreso?

 

POR JORGE A. CASTAÑEDA
COLABORADOR
@JORGEACAST


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