Salgado, el vaso derramado

Como puede observarse, la división persiste en las mujeres que militan en el partido oficial por este motivo

Salgado, el vaso derramado
Adriana Moreno Cordero / Columnista Invitada / Opinión El Heraldo de México

En Iguala, Guerrero, feministas que rechazan la candidatura de Félix Salgado Macedonio al gobierno del estado, vieron una oportunidad en la visita que realizó el presidente Andrés Manuel López Obrador, para hacer público que están en contra de que un hombre acusado de violación se vuelva gobernador, porque entonces ello parecería que recibe un premio en vez de una sanción.

Muy al principio de este escándalo que ha incidido en varios frentes en la división que desde hace ya tiempo se vive en Morena, el senador con licencia explicó sus deslices y excesos, -por decirlo de una manera suave-, argumentando que él tenía una  personalidad así, relajada y desparpajada.

La defensa que ha venido ejerciendo el presidente en torno a quien es su abanderado preferido, no fue tan efectiva para dejar atrás este oscuro pasaje de la vida de Salgado Macedonio, quien se ha vuelto más que la gota que derramó el vaso, en el vaso completamente derramado.

Y ahí está que el día en que el presidente y su invitado especial, el mandatario de Argentina, Alberto Fernández, estuvieron en Iguala, se registró,- en las inmediaciones del Museo de la Bandera-, un enfrentamiento entre afines a la candidatura de Salgado y feministas que están en contra, en el que una activista resultó herida en la cabeza y aunque desde Morena se justificó diciendo que la herida no había sido grave, el hecho quedó consignado e incluso, el presidente pudo escuchar cómo las feministas corearon: “un violador, no será gobernador”.

Aquí resalta que el Ejecutivo no haya podido acallar las voces de las mujeres como en cambio, sí lo hizo con las legisladoras de su partido, como por ejemplo, la diputada Martha Lucía Micher y la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, quienes  optaron por salirse por la tangente, al igual que la presidenta municipal de Acapulco, Adela Román, quien en su momento, se registrara como aspirante a la candidatura morenista para el gobierno del estado y al percatarse que el ganador sería Salgado Macedonio, prefirió justificarlo.

Como puede observarse, la división persiste en las mujeres que militan en el partido oficial por este motivo. Hace un par de semanas, las diputadas: Laura Imelda Pérez, Lorena Villavicencio, Wendy Briseño y Rocío Villarauz, le hicieron llegar al presidente López Obrador una misiva en la que le solicitaron que fuera retirada la candidatura del senador con licencia porque no lo consideran políticamente correcto y no están dispuestas a apoyar una candidatura de ese tipo y recordaron el Punto de Acuerdo presentado para que se realizara una investigación muy detallada sobre las denuncias presentadas en contra de Salgado Macedonio. El Ejecutivo hizo oídos sordos y la candidatura, al parecer, va.

POR ADRIANA MORENO CORDERO
COLABORADORA
MORCORA@GMAIL.COM


Compartir