Amigos sin derechos

¿Alguien tiene todavía alguna duda de las ventajas del libre comercio y los acuerdos comerciales?

Amigos sin derechos
José Ignacio Zaragoza / Columna Invitada / Opinión El Heraldo de México

Los británicos comienzan a sentir los efectos del Brexit. La Gran Bretaña como el resto de los países del mundo no es autosuficiente y ahora está sufriendo con sus exportaciones e importaciones de la Unión Europea principalmente. Muchas de las medianas y pequeñas empresas han reportado incrementos considerables en sus costos de comercio electrónico.  

Los consumidores están teniendo que pagar más por los productos, hay un gran número de contenedores barados en los puertos, retrasos en las cadenas de suministros, barreras no arancelarias y burocracia que están poniendo en peligro la competitividad de las empresas.  

El diario “El Comercio” de España documentaba un caso significativo en el cual un exportador inglés de quesos tiene ahora que pagar 180 libras por un certificado sanitario por cada queso que venda por internet y que vaya con destino a Francia, España, Italia o cualquier país de la Unión Europea. El queso vale 5 libras. Más los 180 del certificado, la operación se vuelve inviable. Ningún cliente en su sano juicio pagaría 185 libras más envío, por un queso que solo vale 5. 

El sector pesquero fue uno de los que más se movilizó a favor del Brexit y que a tan solo unos meses se ha arrepentido de la situación. Las trabas en las aduanas inglesas están haciendo que los clientes nacionales y extranjeros estén dejando de consumir sus productos y buscando opciones a mejores precios y que cubran la demanda de manera más rápida y eficiente. El diario “The Times” documentó esta situación que pone contra las cuerdas a los pescadores británicos.  

La BBC reportó que los ganaderos tienen el mismo problema. La complejidad del papeleo para exportar, el cumplimiento de los certificados sanitarios y los retrasos en las aduanas les han provocado pérdidas millonarias. Cientos de camiones que transportan carne terminan tirando la carga al vertedero.  

En el caso de Irlanda del Norte, algunos supermercados han registrado desabasto de productos que antes venían de toda Europa.  

Y los casos particulares aumentan, los británicos que compran en línea y que estaban acostumbrados a recibir mercancía de toda la Unión Europea, ahora están teniendo que pagar además del envío, el impuesto de importación, una tasa administrativa y la recaudación del IVA británico, lo que ha pegado directamente en las carteras de los consumidores. Algunos señalan incluso que han tenido que pagar dos veces los impuestos, en el país de compra y en la Gran Bretaña, cosa que antes era impensable.  

De ahí que Escocia quiera independizarse de la Gran Bretaña y unirse por su cuenta a la Unión Europea. Es probable que a finales de este año o principios de 2022 veamos un referéndum en este sentido. 

Estos ejemplos sencillos dejan claro las ventajas que se pueden obtener a través de una importante y sólida red de tratados comerciales como los tiene nuestro país, que sin formar parte de ninguna unión aduanera o mercado común, se abre paso entre las naciones más competitivas del comercio exterior. 

En otro tema importante y curioso en materia de comercio exterior global. Hay reportes desde China que indican que se están agotando los contenedores. Así como lo leen: El aumento de los pedidos de comercio exterior y la saturación de los puertos por la pandemia de COVID-19, han provocado que muchos contenedores vacíos estén varados en puertos de Europa y de Estados Unidos, sin poder regresar a China.  

Lo que ha generado una escasez de contenedores nunca antes vista. Haciendo que aumenten los precios de los fletes y de las mercancías chinas sin precedentes: Un envío de China a la Gran Bretaña que hace un par de meses costaba 2 mil dólares por un contenedor de cuarenta pies, ha alcanzado hasta los 12 mil dólares en la especulación generada por el pánico en los mercados.  

En la adaptación a la nueva realidad, urgen resolver los temas de facilitación del comercio.  

POR JOSÉ IGNACIO ZARAGOZA A.
AGENTE ADUANAL, EXPERTO EN COMERCIO EXTERIOR.
@IGNAQUIZ

avh 


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