DEFINICIONES

Pánico por Ómicron

Otra vez se corre el riesgo de que el miedo, el pánico, se apodere de la toma de decisión ante la nueva variante del Covid-19

OPINIÓN

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Manuel López San Martín / Definiciones / Opinión El Heraldo de México

Esta película ya la vimos y parece que algunos no aprenden. De nuevo se corre el riesgo de que el miedo, el pánico, se apodere de la toma de decisión ante la variante del Covid-19, Ómicron.

Escuchemos a quien sabe, démosle peso a quien conoce. No al miedo. No a la ignorancia. Menos al pánico.

"Lo que estamos viendo ahora en Sudáfrica, y recuerden que estoy en el epicentro, es extremadamente leve. No hemos hospitalizado a nadie aún. He hablado con otros colegas y el panorama es el mismo", dijo a la BBC hace un par de días, la doctora Angelique Coetzee, presidenta de la Asociación Médica de Sudáfrica, la primera en alertar a las autoridades sudafricanas de la posible existencia de una nueva variante del coronavirus. Los análisis de laboratorio confirmaron que estaba en lo correcto.

La doctora, que conoció y analizó la variante, asegura que, hasta ahora, los pacientes contagiados con la nueva variante han presentado síntomas leves. Buena noticia.

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Calma. Paciencia para tener perspectiva y no precipitarse, para no dejar que gane el miedo ni la incertidumbre. Calma para tener más información y dejar que la ciencia haga lo suyo. El director general de la OMS, Tedros Adhanom, en el mismo sentido, aseguró que “no hay motivos para el pánico”.

Ayer pidió a los Estados miembros una respuesta "racional" y "proporcional" frente a Ómicron, ante lo irracional y desproporcionado de los cierres de fronteras y hasta confinamientos que han comenzado a dictar las autoridades de varios países, sobre todo europeos.

"La respuesta mundial deber ser calmada, coordinada y coherente", defendió, en una reunión de información sobre esta nueva variante.

"Comprendo la preocupación de todos los países por proteger a sus ciudadanos contra una variante que todavía no entendemos perfectamente", señaló. Pero se dijo preocupado por el hecho que los países hayan tomado "medidas generales y brutales" sin fundamento y aseguró que "no harán más que agravar las desigualdades".

Y recalcó lo obvio, lo que todos deberíamos saber ya: no hay que sorprenderse por el hecho de que el virus evolucione. "Es lo que hacen los virus", remató.

Frente a la sensatez de la OMS, el pánico de otros. Ahí van los que buscarán cerrarlo todo, dictar un nuevo confinamiento, restringir la movilidad, acotar las libertades. Aún el mundo está pagando la factura del error que significó el cierre de la economía. Basta ver la inflación en prácticamente todo el planeta y las monedas del mundo sufriendo, por la desaceleración del año pasado.

¿En serio, queremos hacer lo mismo? ¿Los gobiernos se darán un nuevo balazo en el pie? ¿No aprendimos nada? La propagación de un virus no se detiene encerrándonos, tampoco dejándonos gobernar por el miedo. Hay que cuidarse, claro, hay que seguir haciendo lo que sabemos que sirve. Y hay que esperar a tener más respuestas. El pánico no es buen consejero.

POR MANUEL LÓPEZ SAN MARTÍN
M.LOPEZSANMARTIN@GMAIL.COM
@MLOPEZSANMARTIN

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