COLUMNA INVITADA

Presupuesto justo para Zacatecas

El proyecto privilegiará el gasto en materia de Salud, en infraestructura carretera, en mayor atención de las personas adultas mayores y en educación

OPINIÓN

·
David Monreal / Columna Invitada / Opinión El Heraldo de México

El Proyecto de Presupuesto de Egresos del Estado de Zacatecas, para el ejercicio fiscal 2022, que deberá presentar el Poder Ejecutivo a la Cámara de Diputados para su discusión, análisis, y en su caso modificación y aprobación, debe reflejar el cambio de paradigma en la gobernanza del estado, el cual emana del mandato popular de transformación. 

Principalmente, velará por la implementación de una estricta política de austeridad, que elimine lujos y gastos suntuosos, para reorientar esos recursos a solventar las necesidades más urgentes de la población, con prioridad de quienes más lo necesitan. Para ello, será indispensable hacer una reingeniería de la administración pública, para dar mayor operatividad al servicio público y eliminar las oficinas y dependencias que, como lo demuestran los datos, destinan el cien por ciento de su ejercicio presupuestal al capítulo 1000, en el que se agrupan los salarios por pago de nómina, lo que alimenta una burocracia ineficiente. 

No es coincidencia que en Zacatecas tengamos un porcentaje de la población ocupada en el gobierno de 5.16 por ciento, lo que es superior al nivel nacional, que es de 4.2. Aunque los detalles del Presupuesto 2022 se darán a conocer una vez que sean aprobados por el Congreso local, el proyecto privilegiará el gasto en materia de Salud; en infraestructura carretera, como parte de las acciones para atraer mayor inversión. 

 También en mayor atención de las personas adultas mayores, con la creación de Casas del Bienestar; en educación, tanto para ampliar la oferta, como para mejorar la calidad; en el fomento al hábito del deporte y el impulso de atletas de alto rendimiento; y en apoyos a sectores productivos olvidados, como es el caso del campo.

 A partir de 2019, el presupuesto de la Secretaría del Campo sufrió drásticas reducciones, que se volvieron una tendencia hasta el presente año, al pasar de 668 millones 635 mil 474 pesos, en 2018, a 190 millones 109 mil 966, en 2021, por lo que requiere de un aumento significativo, que podría rondar 200 por ciento, ya que el trabajo agropecuario es fundamental para la generación de alimentos, especialmente en manos de pequeñas y pequeños productores, y para el desarrollo económico y social, pues en este sector existen grandes asimetrías que condenan a la pobreza a buena parte de sus habitantes, lo que está fuertemente vinculado a otros fenómenos, como la migración, el desplazamiento forzoso y la inseguridad.

 Ante los retos presupuestarios que enfrentamos, a consecuencia de la mala administración del dinero público en el viejo régimen, es necesario que las fuerzas políticas en el Congreso reconozcan la necesidad de un cambio profundo en cuanto al gasto.

Con su apoyo, eliminaremos lujos oprobiosos, como la compra de vehículos de lujo para personas funcionarias públicas, viajes al extranjero y estímulos desproporcionados. Ahora, al gobierno le toca apretarse el cinturón y reconocer que es inaceptable sostener un gobierno rico a costa de la pobreza del pueblo.

POR DAVID MONREAL
GOBERNADOR DE ZACATECAS
@DAVIDMONREALA

PAL