COLUMNA INVITADA

El nuevo modelo eléctrico y las viejas costumbres

Las reformas del actual gobierno federal parecen favorecer a las fuentes tradicionales de generación. Sin embargo, el Poder Judicial se ha encargado de confirmar los derechos adquiridos y la no discriminación de las tecnologías renovables

OPINIÓN

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José Lafontaine Hamui / Columna Invitada / Opinión El Heraldo de México

Solo hay una forma y una vía; la suya. No hay consejos, no hay acuerdos, no hay opiniones que valgan, solo la suya. Obviamente el sector energético no es la excepción. Su idea principal es fortalecer a la empresa productiva del Estado CFE y tiene como objetivo cambiar sustancialmente la forma en que se implementa la Reforma Energética, han centralizado los procesos de toma de decisiones y debilitado a los organismos reguladores del sector energético (CRE y CNH).

Desde el punto de vista político de la actual administración federal, esta empresa estatal se han visto afectada económicamente por la Reforma Energética de 2013. Por ello, para rescatarla de los efectos adversos y las pérdidas económicas, la nueva reforma le otorga beneficios sin “imponer una monopolización de la industria”.

Las reformas del actual gobierno federal parecen favorecer a las fuentes tradicionales de generación. Sin embargo, el Poder Judicial se ha encargado de confirmar los derechos adquiridos y la no discriminación de las tecnologías renovables.

El 9 de marzo se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto que reforma la Ley de la Industria Eléctrica. La principal modificación consiste en dar prioridad a la generación propiedad de la CFE, comenzando por las instalaciones hidroeléctricas, seguidas de sus centrales térmicas y, por último, la eólica de propiedad privada. La energía fotovoltaica y los ciclos combinados de propiedad privada tienen la última prioridad. Expertos e inversionistas privados han concluido que esta reforma tiene como objetivo directo, fortalecer la participación de la CFE en el mercado.

En ese sentido, algunos expertos han mencionado que la referida reforma cambiará negativamente las reglas del mercado eléctrico mexicano al limitar la libre competencia y favorecer a la CFE. En este sentido, diversos organismos y asociaciones comerciales mexicanas han expresado su preocupación y han iniciado acciones legales internas.

Ciertamente, el conjunto de reformas del actual gobierno federal parece favorecer a las fuentes tradicionales de generación. Sin embargo, el poder judicial se ha encargado de confirmar los derechos adquiridos y la no discriminación de las tecnologías renovables para los participantes del sector en México. Así, los casi 100 nuevos actores, entre ellos, generadores privados de más de diez países que llegaron al país tras la reforma energética, las plantas de ciclo combinado, junto con la generación solar y los parques eólicos, seguirán enfrentando una demanda creciente.

No obstante los efectos de la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica siguen suspendidos por encontrarse subjudice, ya que no se ha resuelto su constitucionalidad y a la espera de la resolución de la Corte.

          Otro aspecto que no debemos olvidar es que la mayoría de las inversiones  realizadas en este sector fueron apalancadas por la banca de gobierno y privada mexicana, y las mismas deberán ser indeminazas. Los bancos eventualmente declararán incobrables los créditos por un monto de alrededor de 19,140 MDD.  El Gobierno deberá resarcir el balance de los bancos a través de una inyección de capital, que no tiene; o bien, a través de la emisión de deuda pública.

POR JOSÉ LAFONTAINE HAMUI
ABOGADO
@JOSE_LAFONTAINE

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