COLUMNA INVITADA

El circo de la revocación: La estrategia contra el INE

En una de las pistas se invitó al consejero presidente para ser agredido e insultado

OPINIÓN

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Arturo Sánchez Gutiérrez / Colaborador / Opinión El Heraldo de México

No encuentro grupos que tengan entre sus prioridades la remoción del presidente López Obrador. Hay muchos insatisfechos con sus políticas y formas de gobernar, pero no predominan las protestas y apenas Frenaaa (Frente Nacional Anti AMLO) sostiene una tímida campaña que no se compara con la del año pasado. Lo obvio es la obsesión del Presidente y su partido por impulsar la revocación. 

Es una gran paradoja en la que el juego es ganar-ganar, a través de una perversa simulación en un circo de tres pistas. 

En la primera pista el actor principal no es la ciudadanía en demanda de revocar, sino el grupo afín al Presidente que busca demostrar lo contrario a lo previsto en la Constitución: que la mayoría de los ciudadanos participantes prefieren que López Obrador cumpla con su mandato constitucional de terminar su sexenio. 

Por eso Morena corrompe la letra constitucional y sus voceros se refieren al ejercicio como “ratificación” de mandato. El Presidente gana porque sabe que difícilmente participará 40 por ciento del listado nominal y la mayoría pedirá que se quede. Gana también porque fortalecerá su discurso de atender al pueblo bueno y sus propuestas tendrían “legitimidad democrática”. 

No pocos pensarán que con ese pretexto el AMLO querrá ampliar su mandato. En la segunda pista la estrella es el INE, que además de hacer bien su trabajo este año, se mantiene invicto por nunca haber dejado de cumplir sus deberes constitucionales, a pesar de la estrategia para debilitarlo. 

Como responsable de organizar la revocación del mandato, recurrirá a nuevas estrategias para cumplir con sus responsabilidades. Acudir a la Corte para revisar el recorte presupuestal es sólo el principio. El INE tendrá que defender su autonomía y la validez de sus proyectos para seguir siendo el órgano garante de la democracia. 

El Presidente quiere ganar porque debilitar al INE abre la puerta al diseño de una autoridad electoral frágil, sin recursos y vinculada a órganos del gobierno. Gana porque si la revocación sale mal será responsabilidad del INE y si sale bien los recortes habrían sido justificados. 

En la tercera pista aparece una democracia en riesgo. Para montar el circo de la revocación fue necesario la imposición de una ley y de un presupuesto que no mereció la reforma de una sola coma. 

En esta pista se invitó al consejero presidente del INE para ser agredido, insultado y vapuleado sin que la mayoría escuchara y atendiera uno solo de sus argumentos. 

El INE quedó en pie, pero la sumisión del Legislativo al poder presidencial pone en riesgo a la democracia, con lo que el Presidente gana, ya que consolida la disciplina de sus diputados y abre la puerta a formas centralizadas y autoritarias para el ejercicio del poder. Es una costosa simulación para organizar una supuesta revocación en la que todos pierden y sólo el Presidente gana.

POR ARTURO SÁNCHEZ GUTIÉRREZ

PROFESOR INVESTIGADOR DEL TEC DE MONTERREY

@ARTUROSANCHEZG

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