COLUMNA INVITADA

Doctor: ¡Tengo cáncer mamario!

El diagnóstico oportuno ha permitido, con los avances de la ciencia, lograr un tratamiento menos agresivo, que pueda salvar la vida y a su vez facilitar las reconstrucciones

OPINIÓN

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Dr. Ary Ángel Papadópulos / Columna invitada / Opinión El Heraldo de México

El diagnóstico de cáncer por sí mismo pone a prueba sus vínculos afectivos y psicosociales, dando incertidumbre a la continuidad de la vida.

La mama ha sido un símbolo de feminidad, de vida y de belleza, como se aprecian en todas las obras de arte de las distintas culturas.

Aristóteles afirmó: Lo bello descansa en la armonía, la proporción y la medida. Virgilio, poeta griego, escribía: Los pechos femeninos han sido aclamados durante centurias como símbolo de belleza.

Cuando recibo a una mujer que recién fue diagnosticada con cáncer de mama, en principio predomina el shock, el miedo a la muerte, por lo que el cirujano plástico se convierte también en un acompañante de la paciente en esta travesía por su curación y por recuperar, en lo posible, la normalidad corporal tras una mastectomía; si bien para todos es claro que una mujer es mucho más que una glándula mamaria,  por su simbolismo histórico, perder este órgano cimbra por completo la seguridad, la autoestima, la capacidad de relacionarse en pareja, y aunque en la actualidad contamos con parejas más comprensivas y que saben que la mujer no pierde su esencia y mucho menos su valía tras el diagnóstico, es responsabilidad nuestra como cirujanos plásticos, restaurar, reparar ese vínculo de la mujer con su feminidad, su seguridad en todas las esferas.

El diagnóstico oportuno ha permitido, con los avances de la ciencia, lograr un tratamiento menos agresivo, que pueda salvar la vida y a su vez facilitar las reconstrucciones.

En mis pacientes he podido constatar, al acompañarlas a lo largo de los meses y años en los que siguen teniendo el temor de una recidiva, que si bien el objetivo primordial es salvar la vida, conforme avanza el tratamiento y se acercan a la curación, tienen más claro el deseo de volverse a ver como antes del diagnóstico en el espejo. Por lo que requiere mucha comprensión de parte del médico, para saber que estamos tratando a una mujer, a un ser humano, y no solamente un tumor o una enfermedad; al verlo en esta forma integral, nos permite tener ese acercamiento emocional y brindar apoyo en este largo proceso de curación completa.

En 2020, en México se reportaron  29 mil 929 casos nuevos y siete mil 931 fallecimientos secundarios a este tipo de cáncer.

En México, desde 2006 el cáncer de mama es la primera causa de muerte por tumor maligno en las mujeres y se sigue detectando en etapas avanzadas o metastásicas.

En este mes de concientización sobre el cáncer de mama, les invitamos a estar pendientes de su cuerpo, a hacer autoexploración, y si está indicado por su edad, mastografía y ultrasonido, asesorarse si algún familiar tuvo el diagnóstico de cáncer de mama, para saber si son candidatas a las pruebas genéticas.

POR DR. ARY ÁNGEL PAPADÓPULOS

@drpapadopulos

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