Violencia familiar, asunto de todos

Uno de los principales problemas que padecen sus pobladores es la violencia familiar, incrementada a partir del confinamiento por la pandemia de la COVID-19

Violencia familiar, asunto de todos
Salvador Guerrero Chiprés/ Colaborador/ Opinión El Heraldo de México

Con una población cercana a los dos millones de habitantes, Iztapalapa es la alcaldía más poblada de la CDMX y, por lo mismo, requiere de políticas públicas coordinadas entre las autoridades y organismos civiles con el apoyo y reconocimiento de la ciudadanía. 

Uno de los principales problemas que padecen sus pobladores es la violencia familiar, incrementada a partir del confinamiento por la pandemia de la COVID-19. 

Desde hace ya un año, el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México opera una sede en esa alcaldía, y la respuesta ha sido positiva por parte de los habitantes de esa zona y de otras, incluso, del Valle de México. 

Uno de los intereses principales es el combate a la violencia de género, desde el Centro de Recuperación Emocional y con una participación activa en el programa Siempre Vivas, que busca erradicar las agresiones a mujeres, principalmente las de tipo doméstico, en 10 colonias prioritarias. 

Romper el círculo violento y empoderar a las víctimas es fundamental como estrategia para reestablecer la confianza en quienes deben rehacer su vida alejadas del generador de las agresiones. 

Los reportes del Consejo Ciudadano indican que la violencia proviene de las personas que en alguna ocasión sostuvieron relaciones sentimentales con las víctimas. En el 37% de los casos el victimario es el cónyuge, en el 21% el concubino y en el 14% una ex pareja. 

Y el 93% de los casos ocurren detrás de las paredes del hogar, donde las autoridades no siempre pueden llegar y cuando lo hacen es porque los eventos ya rebasaron las posibilidades de un esquema de prevención y demandan una reacción inmediata. 

La violencia familiar es un grave problema que debe enfrentarse en esos tres niveles: autoridad, organismos y ciudadanos. 

La política social encabezada por la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y aplicada en Iztapalapa por la alcaldesa Clara Brugada, apuntan a la generación de condiciones económicas, educativas, sanitarias que contribuyan a entornos amigables dentro del hogar, alejados en la medida de lo posible de los factores que fomentan la inestabilidad emocional, la depresión, la ansiedad, la frustración, la ira. 

A los organismos de la ciudadanía, como el Consejo Ciudadano, nos corresponde promover y encabezar programas de apoyo y asesoría jurídica y psicológica, con los que las víctimas sepan que no están solas, que cuentan con un aliado. 

En el último año, a la Línea de Seguridad y Chat de Confianza llegaron 2 mil 901 reportes de violencia familiar de todo el país, que se transformaron en 223 carpetas de investigación, el 44% de ellas correspondientes a Iztapalapa. 

Romper el círculo de violencia implica romper el silencio, y esa es una labor colectiva. 

POR SALVADOR GUERRERO CHIPRÉS
PRESIDENTE DEL CONSEJO CIUDADANO PARA LA SEGURIDAD Y JUSTICIA DE LA CIUDAD DE MÉXICO 
@GUERREROCHIPRES


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