2021, el año de la esperanza

El Presidente dijo que vamos a salir adelante de la crisis. Pero, fiel a su costumbre, no dijo cómo

2021, el año de la esperanza
Alejandro Cacho / Touché / Opinión El Heraldo De México

Nunca me había tocado comenzar un año con tanta esperanza como este 2021. Es lógico, porque tampoco habíamos vivido un año tan aterrador e inesperado como el que terminó.

La humanidad completa tiene esperanza de que recuperaremos la normalidad perdida. Pero, en realidad, nadie lo sabe. Lo único cierto es que el coronavirus seguirá entre nosotros, tal vez para siempre. Este maldito virus se contagia de la manera más inocente, invisible: al hablar, tocarnos, abrazarnos, besarnos.

Su ataque es despiadado e impredecible, hasta hoy. Sus secuelas, muy diversas e implacables. Provoca daño pulmonar agudo, afecta los riñones, inflama el corazón y quién sabe cuántas cosas más. Bueno, causa hasta caída del cabello. Por si fuera poco, el coronavirus nos mata de la manera más cruel. Solos, aislados, asfixiados, deteriorados. 

Los políticos no escaparán al juicio de la historia por su manejo de la pandemia. La canciller alemana, Angela Merkel, por ejemplo, volvió a dar cátedra. Habló a su pueblo con calidez y esperanza en el año que comienza. No olvidó mencionar que “2020, el año de la pandemia, ha sido un año de aprendizaje”. Pidió a los alemanes mantener la esperanza y la disciplina. Dijo que al principio se tuvieron que tomar decisiones prácticamente a ciegas frente a un virus desconocido. “Se ha requerido una tremenda confianza y paciencia, y continuará requiriendo que participemos en esta demostración de fuerza”.

Contrario a lo que pensamos de la supuesta frialdad germana, la señora Merkel dijo que el fin de año es momento para hacer una pausa y llorar: “Como sociedad, no debemos olvidar cuántas personas han perdido a un ser querido sin poder estar cerca de él en las últimas horas. No puedo aliviar su dolor”. 

Mostró una empatía con las víctimas que no hemos visto en el presidente López Obrador. Por cierto, él también envió su mensaje de Año Nuevo, aunque muy distinto al de la canciller de Alemania. Se alejó de la solemnidad y elegancia que ameritó la ocasión para Merkel. López Obrador comenzó diciendo que quería “utilizar palabras optimistas”, aunque su lenguaje corporal decía lo contrario.

Desenfadado, informal, usó un tono triunfalista y dijo —por enésima vez— “vamos a salir adelante, vamos a enfrentar las dos crisis y vamos a mejorar la situación sanitaria y la situación económica”. Pero, fiel a su costumbre, no dijo cómo. Sólo arrancó la retahíla de sus otros datos. Por cierto, la campaña de vacunación contra el coronavirus será un desastre, se lo adelanto de una vez.

 

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BON APPÉTIT: Algunas alcaldías de la Ciudad de México podrían sumarse a las inconformidades por las encuestas que utilizó Morena para elegir a algunos de sus candidatos. Por ejemplo, en Álvaro Obregón, donde se dice que las encuestas favorecen al diputado Sergio Mayer, aunque hay intereses para favorecer a Valentina Batres. Si es así, Mayer, de perfil ciudadano, tiene ofertas para contender por otro membrete.

POR ALEJANDRO CACHO
CACHOPERIODISTA@GMAIL.COM
@CACHOPERIODISTA


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