Tiempos electorales y pandemia

No se pueden realizar mítines multitudinarios, no hay congregaciones en plazas públicas, tampoco se deberían de realizar recorridos puerta por puerta

Tiempos electorales y pandemia
Adriana Sarur / La Encerrona / Opinión El Heraldo de México

Aristóteles planteó en su escrito de la Política que el hombre es un zoon politikon, es decir, un animal político, que nace para reproducirse, pero también para formar aldeas y, de manera natural, gobernarlas. 

Ya en nuestros días, podemos entender que nos encontramos en sociedad, realizamos constantemente actos políticos, incluso algunas personas afirman que “todo es política”.  En nuestro país, las cosas no son distintas, y podemos observar que, aún más en este año electoral, todas las acciones del gobierno son con miras a los comicios que definen el cierre de la administración actual. 

Sin embargo, la emergencia sanitaria ha cambiado nuestra cotidianidad desde hace un año y, por supuesto, las contiendas electorales en tiempos de pandemia también se tienen que adaptar, y ahora son distintas alrededor del mundo. No se pueden realizar mítines multitudinarios, no hay congregaciones en plazas públicas ni eventos masivos, tampoco se deberían de realizar recorridos y visitas “puerta por puerta” para dar a conocer las propuestas de las y los candidatos, entre otras actividades que se realizaban en una campaña. 

Ya hay un puñado de experiencias al respecto, la más importante fue la campaña presidencial en Estados Unidos en la cual se puso en el foco a un septuagenario Joe Biden, quien tuvo que “hacer campaña” desde su casa y sólo salió para los debates y para emitir su voto; por su parte, Kamala Harris y Alexandria Ocasio-Cortez reventaban las redes. 

En Islandia y Nueva Zelanda (presidenciales y generales, respectivamente), las campañas fueron casi en su totalidad en redes sociodigitales, e incluso la emisión de votos se realizó de manera remota. Francia y Polonia vivieron sus jornadas electorales inmersas en esta nueva normalidad. Hay otros ejemplos, como los comicios en Bolivia o el plebiscito en Chile, en donde no se respetaron las medidas de seguridad sanitaria.

Si bien, antes de la pandemia ya eran pieza importante, ante esta nueva realidad, las redes sociales han tomado una relevancia fundamental, hoy podrían definir las elecciones. Ya podemos observar que nuestras cuentas de Instagram, Facebook o Twitter están inundadas de mensajes de las y los precandidatos, unos con producciones casi televisivas, y otros simplemente haciendo un recuento de sus actividades diarias sin conectar realmente con los espectadores. Algunos piensan que las redes son sólo un accesorio, sin darse cuenta que fungirán como la base de la comunicación política-electoral. 

Así pues, en México se vivirán las elecciones más grandes, con más de 21 mil cargos en disputa y en medio de una pandemia. El INE, partidos políticos y las y los candidatos tendrán que reinventarse para captar la atención de los millones de electores. También será un reto hacer que los sufragantes salgan a las calles a emitir su voto, previendo con esto una baja participación. Serán unas elecciones sin precedentes, entre crisis económica y sanitaria, un descontento con las medidas tomadas por el gobierno y con una oposición que no ha sabido conformarse como tal.

POR ADRIANA SARUR
ADRIANASARUR@HOTMAIL.COM
@ASARUR.


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