El miedo y las mentiras de la transparencia

En tan solo dos años la opacidad y resistencia por entregar la información ha crecido en el ámbito educativo

El miedo y las mentiras de la transparencia
Carlos González Seemann / Columna Invitada / Opinión El Heraldo de México

La transparencia es una de las columnas vertebrales de la democracia. Le da músculo a la ciudadanía al permitirle acceder a la información de los asuntos públicos de su interés. Uno de los elementos que garantiza nuestro derecho a saber, es la autonomía del poder político. Gracias a ésta, el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) ha resuelto casos de corrupción, condonaciones fiscales y desvíos de dinero público. La actual amenaza de desaparición refleja que el presidente le tiene miedo a la transparencia y busca ser juez y parte de la información pública.

No es verdadero el argumento del presidente que resulta muy caro. El presupuesto asignado al INAI representa únicamente el 0.02% del total del PEF 2020, poco más de 900 millones de pesos. 

La austeridad selectiva vuelve contradictorio el hecho de que en 2019 se anunció la compra de dos estadios de béisbol con una inversión de más de 1,000 millones de pesos. El fortalecimiento de las instituciones técnicas, civiles y autónomas surgió para garantizar derechos humanos. El INAI protege la transparencia y la privacidad dejando de lado la lógica política y la simulación. Van dos ejemplos.

Contrario a lo dicho por el presidente, en tan solo dos años la opacidad y resistencia por entregar la información ha crecido en el ámbito educativo, los recursos de revisión a la Secretaría de Educación Pública (SEP) aumentaron 38% en 2019, registrando el máximo histórico con 568, esto a pesar de que la cantidad de solicitudes de información disminuyó respecto al año anterior en 14%.

La inexistencia de información se ha vuelto la respuesta habitual de la autoridad, pero no se conoce hasta el momento una sola sanción a funcionarios por no entregar la información solicitada, la Secretaría de la Función Pública (SFP) resulta ser políticamente selectiva con sus sanciones.

Gracias a la transparencia se sabe que el presidente ha tenido más de 30 reuniones con diversos grupos sindicales como la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), pero la SEP y la Secretaría de Gobernación se resisten a dar la información alguna sobre las minutas y documentos de cada reunión, ¿los acuerdos no involucran recursos públicos?, ¿por qué esconden la información?, ¿habrá ayuda electoral y favores políticos rumbo a las elecciones 2021?

Si bien hay pendientes en materia de transparencia, la labor y las tareas del INAI deben fortalecerse para acercar más las decisiones públicas al ciudadano de a pie. La Encuesta Nacional de Acceso de la Información Pública y Protección de Datos Personales (ENAID) publicada por el INEGI evaluó cinco atributos de la confianza en la información gubernamental, de 2016 a 2019 se observa una disminución en tres: confiable (45%), verificable (36%) y completo (22%). El mundo de fantasía y el cuento de “yo tengo otros datos” es mentira, la opacidad crece en sintonía con su miedo a la transparencia. ¿Qué busca ocultar el presidente?

POR: CARLOS GONZÁLEZ SEEMANN
INVESTIGADOR EN MEXICANOS PRIMERO
@carlosglez21


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