ALIANZA DE MEDIOS

Informadores de América se suman a la Alianza de Medios Mx en el llamado a la defensa del periodismo

Los profesionales de la información buscan mejorar el trato que hay hacia el gremio y se reconozca su derecho de comunicar a la ciudadanía de forma imparcial

NACIONAL

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Los firmantes se suscribieron a la lista de peticiones

Las entidades firmantes, en representacio´n de los medios de comunicacio´n de las tres Ame´ricas, exhortamos a las organizaciones supranacionales y a los pai´ses de la regio´n a poner en agenda y asignar prioridad a la cuestio´n vital del valor de los contenidos periodi´sticos en las plataformas digitales, asegurando condiciones para una retribucio´n justa y razonable por parte de estas u´ltimas.

Luego de an~os de investigaciones sobre la posicio´n de dominio de las empresas tecnolo´gicas globales en el mercado de la comunicacio´n, Australia dicto´ el pasado 25 de febrero un Co´digo de Negociacio´n de Medios y Plataformas Digitales. Este preve´ mecanismos de arbitraje obligatorio para asegurar que dichas plataformas –en su condicio´n de facilidades esenciales o “puertas de acceso” de Internet– paguen a los medios por el uso que hacen de su contenido y del cual obtienen fuertes beneficios directos e indirectos.

Con el apoyo de las asociaciones europeas de medios, la Comisio´n y el Parlamento de la Unio´n Europea esta´n discutiendo una Ley de Mercados Digitales (“Digital Markets Act”) para impedir que las grandes plataformas digitales abusen de su poder de mercado. En Estados Unidos, la News Media Alliance –en representacio´n de casi 2.000 medios– gestiona una autorizacio´n del Congreso de ese pai´s para negociar de manera directa con las plataformas.

Estas iniciativas surgen de los enormes cambios producidos en las u´ltimas dos de´cadas en el acceso a las noticias. Los medios periodi´sticos poseen ma´s audiencia que nunca, pero los ingresos que financiaban el periodismo profesional son absorbidos por intermediarios que concentran ma´s del 80% de la publicidad digital mundial. Nuestros contenidos, valorados por la audiencia, son esenciales para la informacio´n de la sociedad y vitales para la salud de la democracia, pero el sostenimiento del periodismo esta´ en riesgo. Los llamados “desiertos informativos” (a´reas sin medios locales) se replican en las pequen~as comunidades y se extienden a regiones cada vez ma´s amplias.

El camino para que esta asimetri´a comience a balancearse –sin que haya actores que se beneficien a costa de otros– ya lleva varios an~os. Fue pionera la Unio´n Europea, cuyo Parlamento aprobo´ en 2019 la Directiva que obliga a las plataformas a compensar el uso de los “derechos intelectuales” de los editores periodi´sticos. Francia, Holanda, Italia, Hungri´a y Alemania ya adaptaron sus leyes nacionales, para obligar a las plataformas digitales a negociar dentro de plazos razonables.

No obstante, en todos los pai´ses los esfuerzos para hacer efectivo este derecho se enfrentan a dilaciones y diferencias de poder negociador entre las partes, lo que demora los acuerdos y les quita proporcionalidad. En algunos casos, estas conductas ya dieron lugar a severas multas por parte de las autoridades.

Los miembros de la industria periodi´stica creemos que deben existir abordajes coherentes a nivel global para hacer efectivo un derecho que tiene su base tanto en la propiedad intelectual como en las normas de defensa de la competencia.

Tambie´n es fundamental que se eviten pra´cticas abusivas en el mercado de la publicidad digital, donde las plataformas son a la vez a´rbitros y jugadores principales. Y que cuando dichas pra´cticas ocurren, estas sean investigadas y sancionadas, para evitar una mayor concentracio´n en los ingresos y en el uso de los datos personales. Asimismo, debe prestarse suma atencio´n a la cuestio´n de los algoritmos, que condicionan la distribucio´n de los contenidos y su llegada a la sociedad.

La renovada Declaracio´n de Windhoek + 30, impulsada por la Unesco, expresa preocupacio´n por “la severa crisis econo´mica que representa una amenaza existencial para medios...” y recuerda que “la sostenibilidad econo´mica” es “un requisito previo clave para su independencia”. Reclama a los gobiernos “garantizar (...) flujos de financiacio´n de fuentes pu´blicas a los medios”. Y a las compan~i´as digitales les pide que apoyen de diversas formas; por ejemplo, a trave´s de acuerdos “de asociacio´n inclusiva” y “medidas financieras”.

Son valorables recientes iniciativas de empresas como Google y Facebook tendientes a pagar a medios de algunos pai´ses por licencias de contenidos. Pero creemos que esos programas no constituyen au´n la respuesta justa e integral que la industria requiere para compensar las distorsiones y devolver cierto equilibrio al ecosistema. La compensacio´n no debe ser una decisio´n unilateral de las plataformas, sino el fruto acordado de un derecho universal, preexistente y proporcionado para los editores.

Es necesario que pai´ses, organizaciones, medios y plataformas demos pasos en este sentido. Como sostiene la Declaracio´n de Salta de la SIP (2018), “los actores del ecosistema digital deben lograr un balance adecuado entre libertad de expresio´n, derechos de autor y propiedad intelectual, asi´ como respecto de los beneficios que puedan generar los contenidos en dicho ecosistema. Tambie´n deben evitar pra´cticas abusivas que puedan afectar la competencia, la innovacio´n y el libre flujo de la informacio´n”. Conceptos similares han sido expresados por la Asociacio´n Internacional de Radiodifusio´n (AIR) y por las entidades de medios de los pai´ses de la regio´n.

Necesitamos promover un ecosistema digital sano y equilibrado, en el que la opacidad de los algoritmos no termine decidiendo que´ informacio´n es relevante para una persona o una sociedad, y en el cual la desinformacio´n pueda combatirse con periodismo profesional y de calidad. Para eso se requieren medios sustentables, que reciban el valor que generan en beneficio de la comunidad.