ACCIDENTE EN METRO

Peritaje del METRO de la CDMX no es definitorio, abogado de Enrique Horcacitas

El defensor del exdirector del Proyecto Metro aseguró no hay evidencias concluyentes sobre los motivos por los que colapsó el tramo elevado en la estación Olivos de la Línea 12

No hay una conclusión técnica del dictamen
Escrito en NACIONAL el

Alejandro Romano, abogado de Enrique Horcacitas, exdirector del Proyecto Metro, aseguró que fue contratado desde 2014, año en el que fue sometido a una persecución por el caso de la Línea 12 del Metro.

En entrevista con Salvador García Soto, destacó que el dictamen, al cual calificó de una opinión técnica, es preliminar y que el capítulo seis de este estudio no tiene el carácter definitivo.

“Semánticamente es el encontrar algo que se busca”, dijo.

“Los hallazgos son definitivos, no son preliminares”, agregó

Aseguró que las anomalías que fueron identificadas en las estructuras del Metro no se pueden tomar como evidencia de una mala edificación de la obra, debido a que desde hacen más de ocho años y medio, al ponerse en servicio esta línea, tuvo que comenzar a aplicarse el Manual de Mantenimiento Civil de la Línea 12 del Metro.

El reporte es preliminar

"De acuerdo con ese manual de mantenimiento que estaba a cargo del Sistema de Transporte Colectivo, debían únicamente por lo pronto en el primer año del servicio de la línea que corrió del 30 de octubre de 2012 al 30 de octubre de 2013, debieron aplicarse cuatro inspecciones”

De acuerdo con el legista, estas revisiones debieron hacerse en toda la obra, principalmente en el tramo elevado y en las estructuras de acero y las uniones.

Explicó que las observaciones debían hacerse cuatro veces al año durante los primeros 365 días, a partir de entonces, una semestral y después del tercer año, una anual, a menos de que ocurriera un sismo importante.

Destacó que cualquier movimiento telúrico de más de 6.7 grados Richter desencadenaba la necesidad de hacer un análisis inmediato a la estructura de la Línea 12.

“En ese caso, preveía la práctica de estudios radiográficos, de ultrasonido, el uso de líquidos penetrantes con el propósito de localizar cualquier fisura, cualquier anomalía que pudiera existir en una parte de la estructura que no fuera visible, que no se pudiera advertir durante una inspección ocular”, dijo.

Aseguró que el peritaje no determina ninguna relación entre las supuestas fallas de origen con el proyecto ejecutivo de la obra, sino de un problema de ejecución.

Faltan opiniones de más expertos

No se pueden advertir ni haciendo inspecciones para lograrlo, ni por el hecho de que el propósito de las inspecciones era localizar fallas que no estuvieran a la vista; es decir, eran tan graves que no dejaron huellas visibles”, dijo.

Añadió que estos problemas tuvieron que ser encontrados desde antes, por lo que advirtió que es muy pronto para llegar a una conclusión con respecto al funcionamiento de la estructura.

Destacó que sin las evidencias correspondientes se puede determinar que este percance se pudo deber al mantenimiento que se hizo en 2015 en el Metro o al sismo del 19 de septiembre de 2017.

Comentó que las revisiones de esta obra le correspondía al Sistema de Transporte Colectivo, un órgano descentralizado del poder del Gobierno de la Ciudad de México.

Finalizó explicando tres puntos por los que no cree que el peritaje es definitivo.

  • Todavía falta escuchar muchas opiniones técnicas.
  • Es necesario saber la opinión del contratista de la obra.
  • No se han dado evidencias directas del accidente.

GDM