Festeja 80 en el estadio después de recibir vacuna contra Covid-19

José Fernando Ezequiel de León recibe su segunda dosis en CU y lo celebra con un baile

Festeja 80 en el estadio después de recibir vacuna contra Covid-19
El festejado expresó su orgullo por ser parte de la Universidad Nacional. Foto: Gerardo Suárez

Con su vacuna contra el COVID-19 y un baile, José Fernando Ezequiel de León celebró su cumpleaños 80 en el macrocentro del Estadio Olímpico Universitario.

El hombre y su esposa fueron parte de los miles de adultos mayores de la alcaldía Magdalena Contreras que acudieron al recinto para recibir la segunda dosis de la vacuna AstraZeneca, y así completar su esquema.

Con gorra de los Pumas, don José Fernando, habitante de San Jerónimo Aculco, bailó una canción del Ensamble Xochicentli, conformado por integrantes del Injuve capitalino, el cual amenizaba el periodo de observación que las personas deben cumplir, tras recibir la vacuna.

“Estoy en el lugar que más quiero, la Universidad, aquí doy clases de Nombres geográficos”, dijo el también cronista de danzón.

Hace casi dos meses, los habitantes de Cuajimalpa, Magdalena Contreras y Milpa Alta fueron los primeros en ser vacunados con la primera dosis en la Ciudad de México. Al tratarse de la vacuna AstraZeneca, había que esperar de ocho a 12 semanas para la segunda, plazo que se cumplió.

A diferencia de la primera ocasión, en que la vacunación se llevó a las colonias, esta vez el operativo se concentró en tres macrocentros, uno por alcaldía.

Muchos adultos mayores tuvieron que desplazarse más lejos, aunque el tiempo de espera fue menor, pues en la primera etapa tuvieron que formarse hasta cinco o seis horas.

Ayer, se observó una fila muy larga después del mediodía en el macrocentro del Estadio Olímpico, pero el tiempo de espera era de 30 a 45 minutos para entrar. Además, algunos vecinos de las colonias más alejadas fueron trasladados sin costo en autobuses de la RTP.

En este centro hay 54 células de vacunación, con trabajadores de la salud locales, Marina, así como estudiantes de la UNAM, IPN y la UAM-X.

Por Gerardo Suárez

dza


Compartir