PAPA FRANCISCO

Papa Francisco: “No debemos olvidar nunca el tiempo y la forma en la que Dios ha entrado en nuestra vida”

Francisco explica que Pablo no se hace Apóstol por merito suyo, sino porque es llamado por Dios, mencionando la conversión de él al cristianismo

Foto: Pablo Esparza
Escrito en MUNDO el

El Papa Francisco continuó con el ciclo de catequesis basada en las cartas del Apóstol San Pablo a los Gálatas, explicando el cómo se deben comportar las personas cuando hay conflictos dentro de la propia comunidad por saber vivir su fe cristiana.

“No funciona así con el Evangelio y el Apóstol ha elegido seguir el camino más arduo. Escribe así: «Porque ¿busco yo ahora el favor de los hombres o el de Dios? No trata de hacer la paz con todos. Y continúa: ¿O es que intento agradar a los hombres? Si todavía tratara de agradar a los hombres, ya no sería siervo de Cristo» (Gal 1,10).”

Francisco explica que Pablo no se hace Apóstol por merito suyo, sino porque es llamado por Dios, mencionando la conversión de él al cristianismo, donde no oculta su pasado de perseguidor de cristianos de modo violento, pero también habla de la misericordia de Dios con él.

“Vemos que Pablo es libre para anunciar el Evangelio y libre para confesar sus pecados: “Yo era así”. La verdad es la que da la libertad del corazón, la libertad de Dios. Pensando en su historia, Pablo está lleno de maravilla y de reconocimiento. Es como si quisiera decir a los gálatas que él podría ser de todo menos apóstol”.

El Obispo de Roma añadió que la llamada del Señor es una misión a la cual el hombre está destinado y hay que prepararse con seriedad teniendo siempre presente que Dios es el que sostiene con su gracia a cada uno.

“No debemos olvidar nunca el tiempo y la forma en la que Dios ha entrado en nuestra vida: tener fijo en el corazón y en la mente ese encuentro con la gracia, cuando Dios ha cambiado nuestra existencia”.

El Santo Padre añadió que a pesar de las dudas y preguntas se haga cada persona sobre el por qué Dios se apoye o sirva de una persona frágil y pecadora, no es casualidad.

“¿Cómo es posible que Dios se sirva de un pecador, de una persona frágil y débil, para realizar su voluntad? Sin embargo, no hay nada casual, porque todo ha sido preparado en el diseño de Dios. Él teje nuestra historia, la historia de cada uno de nosotros, y, si nosotros correspondemos con confianza a su plan de salvación, nos damos cuenta”.

Por Pablo Esparza/Vaticano.

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