NXIVM: Así eran los cursos que impartía Keith Raniere en México

Empresarios y académicos que querían mejorar su desarrollo personas tomaban los cursos del NXVIM, sin saber lo que sucedía con la empresa de Keith Raniere

NXIVM: Así eran los cursos que impartía Keith Raniere en México
Así eran los cursos que impartía la empresa de Keith Raniere en México FOTO: Twitter

Empresarios, académicos y cualquier otra persona que quería mejorar su desarrollo personal, se acercaron para tomar los cursos que impartía ESP México, una empresa dependiente de NXVIM. Querían aumentar sus capacidades de interacción y desarrollo social, pero nunca imaginaron todas las conductas delictivas que se atribuyen a Keith Raniere, que lo mantienen en la cárcel por conspiración, robo de identidad, tráfico y abuso sexual, delitos cibernéticos y lavado de dinero. 

Son aproximadamente unas 17 mil personas las que tomaron este curso en Norteamérica. Estas personas tenían la intención de mejorar sus capacidades personales y estuvieron dispuestas a desembolsar 3 mil dólares por curso, es decir, un poco más de 60 mil pesos

Este curso le redituó a la empresa alrededor de 34 millones de dólares, casi 700 millones de pesos. A los cursos en la capital de México se llegaba por recomendación de amigos y conocidos, además de reclutamiento entre grupos de relaciones públicas. Estuvieron conformados por personas de clase media-alta y alta.

Los cursos de Raniere fueron impartidos en la Ciudad de México 
FOT: Archivo 

¿Cómo eran los cursos de ESP México? 

Además de las enseñanzas que se impartían en los cursos, antes se le pedía a los miembros, total discreción y confidencialidad. También estaba prohibido hablar de NXIVM, bajo el argumento de que es información obtenida a un alto costo de tiempo y esfuerzo.

El curso promovía la idea de que el éxito de las personas es la mejor solución para acabar con el hambre y la inseguridad. La duración de las pláticas en esta organización piramidal era de doce horas diarias durante cinco días seguidos. Los participantes entraban descalzos y debían responder preguntas relacionadas con sus miedos y aspiraciones.

“La gente exitosa no roba y no tiene deseo ni necesidad de robar”, era uno de los lemas que les impartían en el curso.

Entre los temas centrales de los cursos se enseñaban los rituales y jerarquías dentro de la organización. Buscaban mejorar las capacidades en relaciones interpersonales, el manejo de las emociones, la persistencia y la motivación. 

Uno de los casos más curiosos es que llenaban a la gente con culpa y responsabilidad, para así poder ser sometidos por los líderes. Además, pedían que las fotografías de los fundadores fueran puestas en las casas de los miembros del grupo. 

gka


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