CERVEZA

Haz tu propia cerveza artesanal y no sufras la ley seca: ¿Cómo hacerla PASO a PASO?

Si no quieres depender de tu proveedor de cerveza, es mejor que elabores la tuya en casa

ESTILO DE VIDA

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Foto: Pixabay

La cerveza es una de las bebidas favoritas de los mexicanos, pero a causa de la pandemia de Covid-19 y a las restricciones sanitarias impuestas por algunos gobiernos locales, la venta ha disminuido y muchos fanáticos de esta bebida alcohólica se han quedado con ganas de un trago. 

Para que no te quedes con las ganas de levantar una copa este Día de la Cerveza, te presentamos una forma de elaborar una bebida alcohólica de forma artesanal y completamente artesanal. 

Materiales

  • Olla grande.
  • Cuba de filtrado.
  • Licuadora.
  • Termómetro.
  • Densímetro.

Ingredientes

Los ingredientes dependerán de la cantidad y el tipo de cerveza que se quiera realizar, pero por cada litro de cerveza, se necesitan:

  • Agua.
  • Unos 175 gramos de cebada.
  • Entre 1,5 y 3 gramos de lúpulo.
  • Un gramo de levadura.
  • 6 gramos de azúcar común (hacia el final del proceso). 

1. Maltear la cebada

Este proceso consiste en iniciar la germinación de la cebada y luego interrumpirla, para que los granos desarrollen una serie de enzimas y cambio en su estructura molecular para obtener azúcares fermentables y otros nutrientes que necesita la levadura. 

Lava la cebada y déjalo en durante 48 horas en un recipiente con agua (el nivel de agua debe quedar unos 5 centímetros por encima de los granos). Después de dos días es cuando se deja que las semillas germinen, así que tapa con una toalla u otro trapo, a temperatura ambiente, durante varios días (al menos cinco). 

Cuando comiencen a salir raíces y brotes es cuando debe detenerse la germinación y pasarlo al tostado en el horno a una temperatura 150 a 250 ºC. Déjalos entre 10 y 60 minutos, esto depende de que tipo de cerveza se quiera.

2. Extracto de malta

La malta después se debe triturar en la licuadora y mezclar con agua, cuya temperatura se ha de elevar hasta alcanzar los 62-72 ºC. La mezcla se debe revolver de forma constante y con la temperatura indicada por 90 minutos para que el almidón de la malta se convierta en azúcares fermentables. 

Para separar los líquidos de los sólidos, es decir el mosto, se tiene que utilizar una cuba de filtrado. Para garantizar un filtrado correcto, en teoría hay que hacer circular el líquido al menos tres veces por la cuba. 

3. Agrega el lúpulo 

Al mosto se le agrega el lúpulo, el cual le da el aroma y sabor amargo a la cerveza. Antes de integrarlo a la mezcla es es conveniente diluirlo en un poco de agua caliente. Posteriormente se coloca en el mosto y se pone a hervir el conjunto durante unas dos horas, añadiendo poco a poco hasta un litro de agua, para compensar la que se pierda por evaporación. 

4. Fermentación

En este paso es cuando ya se le agrega la levadura y después se deja fermentar, este proceso lleva tiempo, por lo general un par de semanas. La mezcla debe de estar en un área que tenga una temperatura de entre 18 y 22 ºC para cervezas tipo ale y entre 7 y 13 ºC para las de tipo lager.

Es importante dejar el recipiente cerrado, para que no le entren otras bacterias que pudieran alterar el proceso, sin embargo no debe de estar sellado, pues la acumulación de dióxido de carbono y otros gases generaría cambios de presión que podrían causar una explosión.

5. Listo para embotellar 

La forma de saber si la fermentación está lista es cuando la densidad del líquido no varía en 48 hora, para esto se utiliza un densímetro o bien, otra forma más casera, es observando si el líquido produce cada vez menos burbujas. En el momento que este proceso ya se puede embotellar. 

Antes de pasarlo a embazar hay que agregar la dextrosa o el azúcar común a la mezcla, pues es elemental para que la levadura produzca el dióxido de carbono, es decir, el gas característico de la cerveza. Una vez la dextrosa ha fermentado y se ha dejado reposar durante media hora, se procede al embotellado.