¡Libérate! Reflexiones sobre el dolor, las pérdidas y cómo superarlas

Descubre junto a Martha Debayle cómo superar el dolor que nos causan las pérdidas en compañía del Presidente y fundador de la casa Tibet en México, Tony Karam

¡Libérate! Reflexiones sobre el dolor, las pérdidas y cómo superarlas
El dolor es inevitable, la clave está en cómo enfrentamos ese dolor. Foto: Especial

Cuando nos enfrentamos a situaciones tan duras en la vida como son las pérdidas, ya sea de salud, de trabajo, de alguna pareja o de algún ser querido, nos enfrentamos a un proceso de luto en el cuál es importante vivir para poder superarlo.

Si reprimimos o negamos emociones y ésta sensación se vuelve permanente, lo único que estamos alargando el dolor y la frustración.

En este caso, lo recomendable es mantenernos activos, ocuparnos en algo que nos despeje y nos ocupe la mente, ya que la pasividad emocional es muy dañina a la hora de enfrentar un duelo.

Puedes aprovechar algún curso en línea de eso que siempre te ha dado curiosidad, conocer más personas, leer esos libros pendientes, buscar nuevas oportunidades que nos enseñen que la vida sigue su curso y nosotros con ella.

Reflexiones 

La vida sigue

La continuidad de la vida y reinventarnos con ella, aunque en este confinamiento los edificios y la vida ha cambiado, al final de cuentas ya ha pasado más de un año y con ello, la oportunidad de aprender de lo que nos ha dejado la pandemia.

Importancia de las conexiones

No permitir que el miedo nos “desconecte de los demás” Uno aprende y se enriquece de otros seres humanos.

Evaluar las prioridades

En que hemos estado invirtiendo o desperdiciando nuestra vida y realizar los cambios necesarios para alimentar lo que es verdaderamente importante.

Es imposible vivir sin fe

Todos tenemos fe. La diferencia es en que la depositamos. Si lo piensas bien, la vida es maravillosa.
A pesar de sus altibajos, del sufrimiento, de las dificultades, del desaliento, hay una esperanza para nosotros. Una alegría inmensa a la vuelta de la esquina. Una felicidad eterna. Un cielo prometido.
 


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