CINE DE ORO

Bella actriz alemana de la Época del Cine de Oro era espía Nazi, enamoró a Cantinflas y políticos

Realizó cuatro películas en México y no sólo logró conquista al “Mimo de México”, sino a diversos políticos de quienes obtenía información para el régimen de Hitler

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Envió información al régimen Nazi mientras estuvo en México. Foto: Especial

México se convirtió en un atractivo para el régimen Nazi, liderado por Adolfo Hitler, por dos razones, su cercanía con Estados Unidos y la producción petrolera del país sobre todo luego de fue nacionalizado en 1938, pues ese hidrocarburo era de interés del régimen alemán durante la Segunda Mundial que coincidió con la mejor época del cine mexicano.

Gracias a eso llegó a México Hilda Krüger una mujer alemana que incursionó en la Época de Oro del cine mexicano y aunque no tuvo un papel de gran relevancia en comparación de otras actrices extranjeras como Marga López, logró cautivar en importantes esferas pues gozaba de una belleza excepcional que le abrió puertas en el mundo de la política.

Como actriz del Cine de Oro no tuvo éxito, en su corta carrera sólo hizo cuatro películas: El que murió de amor (1945), Bartolo toca la flauta (1945), Adulterio (1945) (Adultery) y Casa de mujeres (1942) (La historia de siete pecadoras), de ellas hay algunos videos en plataformas como Youtube donde se puede su trabajo actoral.

En esos filmes compartió créditos con actores como Katy Jurado, Freddy Fernández, Manuel Medel, Roberto Cañedo, Shilinsky, Manolo Fábregas, Agustín Insunza Anita Blanch y Julián Soler por citar algunos, aunque ella no llevaba el papel protagónico en ninguna, pues no tenía grandes dotes como actriz, pero sí como espía.

Incluso se dice que logró cautivar a Mario Moreno “Cantinflas” con quien coincidió al asistir a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en la Facultad de Filosofía, pues estaba interesada en conocer más sobre la historia nacional. 

Cantinflas también cayó rendido ante su belleza. Foto: Especial

Hilda llegó a México como espía Nazi

En el libro Hilda Krüger: vida y obra de una espía Nazi en México, el escritor Juan Alberto Cedillo detalla el vínculo que la actriz tuvo con el régimen comandado con Hitler, pues fue amante del ministro de propaganda alemán Joseph Goebbels y el mismo la envío a este país en 1941 con la consigna de conseguir información de primer nivel.

Hábil para las relaciones personales, Krüger supo tejer una red de espionaje tanto en México como en Estados Unidos y no tuvo reparo en meter a su cama a quien fuera necesario para conseguir su objetivo, por lo que supo conquistar a personajes como Miguel Alemán, quien entonces era ministro de Interior.

Antes de llegar a este país la rubia alemana de ojos azules estuvo en Estados Unidos, donde consiguió enamorar a importantes hombres como al multimillonario petrolero Jean Paul Getty quien fue su puerta de entrada a selectos círculos sociales donde se coló con tal naturalidad que pudo filtrar información sin levantar sospecha.

Fue expulsada de México al ser descubierta. Foto: Especial

Ahí se enteró que México preparaba la nacionalización del petróleo, por lo que en 1941 llegó al país, pues los nazis necesitaban ese combustible para enfrentar su lucha contra la Unión Soviética, por lo que su primer paso fue seducir a Ramón Beteta quien fue subsecretario de Exteriores y quien le facilitó conocer a Manuel Ávila Camacho, entonces secretario de Gobernación.

De él obtendría toda la información que mandaba al régimen Nazi, pero su época como espía no duró mucho, pues Estados Unidos sabía de la presencia de alemanes en México y tras el ataque japonés de Pearl Harbour exigieron al gobierno mexicano la detención de 22 personas entre ellas Hilda Krüger, quien logró salvarse gracias al favor de su amante, pues el presidente Ávila Camacho ya había ordenado su detención.

Como actriz no tuvo una carrera exitosa. Foto: Especial

Finalizó sus días sin pena ni gloria

Si bien tenía habilidad para relacionarse con los hombres gracias a su belleza, su paso por el cine no fue exitoso, tras ser descubierta se casó con Nacho de la Torre, quien estaba emparentado con la familia de Porfirio Díaz, sin embargo se divorció al poco tiempo.

Intentó retomar su carrera como actriz pero no tuvo éxito, pues ya no contaba con el apoyo de hombres influyentes como en su pasado, por lo que poco a poco su nombre fue quedando en el olvido; tuvo la suerte de no recibir condena por su trabajo como espía para el Tercer Reich. Murió en 1991 en Baviera y su historia ahora queda en la memoria.

Katerina Matilda Krüger nació en Berlín en 1912 y desde pequeña mostró interés por la actuación  por lo que su familia la apoyó con una carrera en el teatro y en la década de los años 30 incursionó por primera vez en el cine.