Para la diseñadora y artista Victoria Villasana (Guadalajara, 1982) los hilos con los que teje su obra son una especie de cordón umbilical que conecta la creatividad con aquello que la mueve y la inspira, desde las mujeres que la antecedieron y que no conoció, pero que abrieron el camino y empoderaron a otras, hasta las personalidades de la cultura, la literatura, la música y otras disciplinas que revolucionaron al mundo.
La artista textil, como se reconoce, comenzó su carrera en el diseño cuando tenía 20 años y se mudó a Londres: ahí tuvo su primer acercamiento con el street art y tiempo después salió a las calles para compartir su propio arte, uno que consistía en intervenir fotografías con hilos de diferente material.
“Desde que era niña me sabía creativa, era una niña que creaba los vestuarios para sus muñecas y hacia disfraces para sus primas, de modo que cuando era adolescente eso continuó, sin embargo, se me dijo que como artista no podría vivir de lo que me apasionaba, así que estudié diseño, una carrera que también me embelesa y que además combina muy bien con lo que hago”, contó.
A través del textil, a Villasana le gusta comunicar, por lo que el uso de hilos representa la creación de un leguaje propio con el que busca transmitir un mensaje: “Mi obra honra aquello que significa algo para mí y para el mundo, en gran medida son tribus, ancestras y mujeres cuya lucha y voz retumbó en la conciencia colectiva para crear mundos más justos e igualitarios; las mujeres son poder, resiliencia y amor, y eso lo reflejo a través de mi trabajo, que, sin duda, se complementa de la feminidad de cada una de ellas”.
Ahora lleva 12 años como artista textil, aunque quizá sea más: “Como diseñadora trabajé como florista y en la industria de la moda; como artista comencé hace más de 10 años de manera intuitiva”.
Villasana ha plasmado en su obra a mujeres emblemáticas como Frida Kahlo, María Félix, Nahui Olin, Amy Winehouse, Yayoi Kusama, Nina Simone, Virginia Woolf o Marilyn Monroe,y a personalidades como The Beatles, Bruce Lee, Johnny Cash, Oscar Wilde, Bruce Lee y Prince.
Para trabajar suele seleccionar una foto que traslada a la tela y comenza a tejer —en su mayoría con hilos de algodón y lana— . “Algo que me marcó mucho en Londres fue la homogeneidad de los colores del paisaje, desde ese momento comencé a apreciar más el color de México, de sus culturas, sus barrios, sus calles, su comida, de las personas, de su paisaje; cuando los observas desde fuera es una especie de collage que te inspira a crear. Esa parte de mi cultura la trasladó al color de los hilos con que tejo mis propios paisajes”, explicó.
Por Azaneth Cruz
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