Arte Emergente, Claudia Antunes (San Luis Potosí, 1993)

Su obra oscila entre la figuración y la abstracción, utilizando el óleo como medio principal de su trabajo

Arte Emergente, Claudia Antunes (San Luis Potosí, 1993)
CLAUDIA ANTUNES. “Toledo”, 2020. Óleo sobre tela. Cortesía de la artista.

Estudió Psicología y es artista visual desde hace más de 15 años, en los que ha complementado su formación con artistas plásticos y en diversas academias e instituciones de México y el extranjero. Actualmente dirige El Taller, un espacio que creó hace más de tres años para jóvenes y adultos que desean acercarse al arte a través de las emociones y los sentimientos.

Su obra oscila entre la figuración y la abstracción, utilizando el óleo como medio principal, aunque también emplea el acrílico y otras técnicas.  En su proceso, la artista se mira para mirar y ser mirada, inventando un código con el cual pueda explicar, esconder, descubrir y disfrazar su rostro. Ha construido un lenguaje mediante el cual expresa lo más íntimo.  Sus obras provocan, cuestionan y, a través del color, ofrecen posibilidades que humanizan. 

“FRAGMENTADO”. 2020. Óleo sobre tela. Cortesía de la artista.

La artista es una pintora de rostros y rituales que surgen de su inconfundible oficio, en el cual la obsesión de la limpieza, el equilibrio, la pincelada corta, la sombra, el color y la línea son fundamentales. Su proceso de trabajo se convierte en un ritual en el que pinta sobre el lienzo en blanco las cicatrices de las emociones; para encontrarse a sí misma en cada rostro y en cada obra que realiza.

¿Cómo definirías lo que haces?

La temática de mi obra es la expresión de las emociones que transmiten tanto el rostro, como el cuerpo. Encuentro fascinante el lenguaje de la mirada, el detalle en las facciones, las formas tan curiosas de ciertas expresiones, así como los brillos naturales, el movimiento que a veces puede ser nostálgico y otras enérgico.  Al pintar, fragmento algunas partes de la imagen, dejando espacios incompletos, con la intención que el espectador puede reconstruirlos con su imaginación y sensibilidad. Al fragmentar, busco resaltar la belleza de lo escondido, lo roto, lo que no se percibe, creando así un universo de posibilidades.

¿Dónde encuentras tu inspiración?

En la cotidianidad, en las relaciones tanto interpersonales como intrapersonales. Asimismo, trato de ser sensible a los estímulos que se presentan en el día a día, para encontrar la manera de apropiarme de lo ordinario de una forma extraordinaria.

¿Cómo describirías tu proceso creativo?

Empieza con la ilusión, la emoción y, sobre todo, con la necesidad de querer transmitir cierta idea. Esta idea nace de la intuición o algún lugar profundo y no siempre consciente; la magia sucede cuando a través del pincel en mi mano cobra vida en el lienzo.

Es el sentimiento constante de siempre estar creando, mi motor para este proceso. Llega la idea, la visualizo en mi mente, después, la mayoría de las veces, hago un boceto, para finalmente decidir si la descarto o trabajo en ella hasta terminar la obra. Otras veces simplemente dejo que la idea se manifieste directamente sobre el lienzo, empleando diferentes materiales que me permitan experimentar, para dejarme llevar de una manera más espontánea durante el proceso.

 

avh 


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