CÚPULA

Cátedra Ricardo Castro, gala de jóvenes pianistas

Desde su creación en 2017, con una propuesta de Anatoly Zatin y Vlada Vassilieva, ha sido semillero y crisol de talentos pianísticos

CULTURA

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VÍCTOR RODRÍGUEZ. Tutor de la Cátedra Ricardo Castro. Foto cortesía: Conservatorio Nacional de Música, INBAL.

En estos tiempos frágiles, en los que la vida y salud representan un valor significativo, la posibilidad de tener una actividad creativa se magnifica.

La música, inefable, en especial la interpretación pianística, deviene una actividad en la que florecen emociones y energía únicos, que nos llenan de energía, alegría y esperanza.

Desde su creación en 2017, ante una propuesta de los profesores Anatoly Zatin y Vlada Vassilieva, quienes conforman el Dúo Petrof, con la Maestra Silvia Navarrete como docente invitada y cristalizada por David Rodríguez de la Peña, director del Conservatorio Nacional de Música, la Cátedra de Perfeccionamiento Pianístico Ricardo Castro ha sido semillero y crisol de talentos pianísticos.

Elegidos entre nuestros estudiantes de piano de diferentes lugares del país, la Cátedra Ricardo Castro ha hecho posible el perfeccionar sus interpretaciones, proporcionado la guía para un estudio amplio y profundo de las obras y los escenarios y orquestas que permiten un desarrollo más amplio de estos talentosos estudiantes. Algunos han continuado su formación en otros países, cosechando premios y reconocimientos internacionales. Tal es el caso de Saúl Ibarra, estudiante en la actualidad en la Manhattan School of Music; Luis Villa Roa en Interlochen Arts Academy y Alejandra Pott, recién graduada en Utrechts Conservatorium en Holanda.

La generación actual está a cargo de la guía de los maestros Manuel González, egresado del Conservatorio Rimsky-Korsakov, de San Petersburgo; Víctor Rodríguez, nacido en La Habana, Cuba, y cuya  formación académica tuvo como pilares los valores de la escuela de piano rusa y las tradiciones de la pianística cubana, y Silvia Navarrete con formación en la Escuela Superior de Música de Viena y, posteriormente, en París con el maestro Pierre Sancan;  todos ellos con gran trayectoria pianística a nivel internacional.

Esta cuarta generación, conformada por los estudiantes Abril Alvarado, Aranza Ortega, María Hanneman, Alberto Garduño, Diana Robles y Max Duarte, tiene un mérito especial, ya que, a pesar de la pandemia y la imposibilidad de presentarse en público y recibir clases presenciales, han continuado preparándose y estudiando con gran entrega y entusiasmo.

Es especialmente significativa su presentación en público de nuevo y más aun, el que tengan la oportunidad de hacerlo en la principal sala de conciertos del país, el Palacio de Bellas Artes.

El programa que ofrecerán estos jóvenes talentos contiene obras de diversos estilos y épocas que muestran un mosaico variado y muy completo del repertorio pianístico.

Por  Silvia Navarrete

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