DOCUMENTALES

Crudo y cercano, el racismo en Latinoamérica es retratado en el documental "El mito blanco"

El director Gabriel Serra, quien en 2015 recibió una nominación en los Premios Oscar, ahora presenta su nuevo largometraje documental donde retrata la vida de tres familias migrantes

Foto: Cortesía
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Existen diversos mitos y creencias colectivas que las personas se adjudican con el paso de los años, convirtiendo así aquellas historias imaginarias en verdaderas, y precisamente esto se manifiesta de manera notoria en Costa Rica, donde existe el mito de que su población es mayoritariamente blanca

Esta es la línea que sigue "El mito blanco", largometraje del director Gabriel Serra que recientemente tuvo su estreno mundial en el Festival internacional de Cine en Guadalajara.

La ópera prima del director nicaraguense radicado en México busca dirigir al espectador a una reflexión entorno a los diversos tipos de discriminación que existen en Centroamérica.

Es través de un viaje en ferrocarril y una destacada fotografía en blanco y negro, que el director busca dar a conocer las comunidades invisibilizadas de Costa Rica, mismas con las que el público en México también podrá verse identificado con respecto a los pueblos originarios.

Así lo aseguró el cineasta Gabriel Serra, quien en 2015 recibió una nominación a Mejor Cortometraje Documental en los Premios Oscar en la edición 87 por su trabajo "La Parka", mismo que estuvo seleccionado en 63 Festivales, en los que ganó más de 30 diferentes premios en diversos países.

Fue durante una entrevista con El Heraldo de México, que el director compartió cómo fue el proceso de investigación detrás de su documental, en donde retrata la vida de tres familias migrantes que se han enfrentado a las adversidades sociales que genera el racismo en Costa Rica. 

“En mi experiencia, también soy migrante, me muevo desde hace años entre México y Costa Rica, en el caso de México se comparten muchas cosas vinculadas al racismo, en donde la pigmentación y la raza hacen que una persona sea excluida", aseveró el cineasta nacido en Nicaragua.

Escena del documental. Foto: Cortesía

La discriminación y sus tipos

Además, de la pigmentación, Serra asegura que tras dos años de investigación para realizar su ópera prima, otro tipo de discriminación se da por la pobreza.

Ha sido fuerte comprobar que lo que se ve aquí en México se ve también por ejemplo en Costa Rica, una país con alto nivel de desarrollo y educación, por lo que parecería raro que en una nación con ciudades desarrolladas no se reconozcan a los pueblos originarios, o no se les de el mismo trato", destacó.

En este sentido, el egresado del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) que pertenece al Centro Nacional de las Artes, destacó que no se ve reflejado ningún avance contra la discriminación y racismo en países de Centroamérica, ni en la constitución ni en la cultura diaria.

Por lo que su producción busca dar un acercamiento y brindar una mirada de reflexión al espectador, para comprender más acerca de la cultura, las costumbres y la importancia de los pueblos originarios, pues considera que no sólo importa el idioma español o las personas mestizas.

Mi intención es que la película toque la llaga, pero en términos de la audiencia la intención es que quien la vea, también luche por eso, pues no es un problema de el estado, también corresponde a la sociedad cambiar los esquemas", puntualizó.

Las barreras del color en la piel

El documental toca fibras sensibles al retratar tres historias que se relacionan con la discriminación y las barreras generadas por el color de piel.

La producción sigue la historia de  Milagros madre soltera nicaragüense vive en La Carpio, una comunidad marginada en las afueras de la capital. Se exilió en Costa Rica por los recientes conflictos sociopolíticos de su país.

Emerita Bejarano, una mujer que dejó su comunidad nativa Ngäbe de Panamá para trabajar en las plantaciones de café de la comunidad de Sabalito, territorio dividido entre dos países.

Janis Howlet de origen afroantillano, vive en un pueblo abandonado pero lleno de naturaleza a orillas del tren en el Caribe costarricense donde no hay muchas oportunidades.

Por: Estefanía Arreola