SALAMANCA

¿Cómo identificar un paquete explosivo como el de Salamanca y qué hacer si tienes sospechas?

Los pasos a seguir para evitar incidentes relacionados a un paquete bomba

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El terrorismo postal es una práctica vigente, a pesar de sus mínimas concurrencias en el servicio de mensajería. Por este motivo, es imprescindible tener en cuenta los indicios para identificar un paquete sospechoso.

Este tema se convirtió en una de las preocupaciones de la sociedad después de que en Salamanca, Guanajuato, se reportara que el dueño y el gerente de un bar recibieran una bomba oculta dentro de un paquete que aparentaba ser un regalo de cumpleaños. 

Ejemplo de paquete bomba
FOTO: Especial

Esta práctica se puede llevar a cabo por medio del correo físico y la finalidad es cometer un atentado con artefactos explosivos o incendiarios. La facilidad con la que se puede ejecutar es el factor más alarmante acerca de estos ataques, aunque no son frecuentes y las empresas encargadas de esta labor tienen protocolos para evitar estos actos. 

Algunas organizaciones criminales y terroristas alrededor del mundo han usado esta práctica. Sucede especialmente en manos de grupos políticos anarquistas y tienen como intención ir en contra de personalidades poderosas o líderes de opinión. Los expertos señalan que suelen acontecer de manera cíclica o producirse en periodos de campañas políticas.

La primera mención en la historia sobre el paquete bomba se remonta al 19 de enero de 1764, cuando el “Coronel Poulsen” recibió una caja por correo. Al abrirla, el hombre descubrió un sistema de percusión y pólvora, la cual detonó en cuestión de segundos y causó severas heridas al individuo.

Los motivos que pueden llegar a incitar a una persona lo suficiente para que lleve a cabo estos métodos son variados; la venganza, el homicidio, provocar pánico, causar daños materiales y promover alguna organización terrorista son los más comunes.

Pese a que estos eventos son poco habituales, es importante tener presente las precauciones necesarias para protegerse. Estos son los aspectos y detalles que suelen presentar los paquetes bomba, aunque la presencia de uno por sí solo no asegura su existencia.

  • Nombre del destinatario mal escrito y numerosas faltas de ortografía.
  • Manchas aceitosas y restos de grasa en el sobre.
  • Remitente ausente o desconocido.
  • Anotaciones tales como: “entregar en mano”, “abrir personalmente” o “frágil”.
  • Olores inusuales, parecido a las almendras amargas.
  • Peso excesivo.
  • Uso excesivo de sellos y estampillas.
  • Gran uso de cintas.
  • Cables sobresalientes.
  • Bultos irregulares.
  • Sonidos metálicos.

Bajo este panorama, si se confirma la existencia del artefacto es esencial que se actúe con gran precaución y se mantenga el control en todo momento. De igual manera se debe llamar a la policía o cualquier línea de emergencia y además seguir estos pasos para salvaguardar la seguridad personal y del entorno.

  • Abrir las ventanas y persianas de la habitación: de esta forma se reducen las probabilidades de ser impactado por un fragmento en forma de proyectil.
  • No estar en contacto con el sobre o caja.
  • Abandonar el área lo antes posible.