PORFIRIATO

Porfirio Díaz: ¿Por qué su reelección del 26 de junio de 1910 originó la Revolución Mexicana?

El mandatario había declarado que se podría realizar el cambio gobernantes sin peligro de revoluciones armadas, aunque terminó haciendo lo contrario a lo declarado

Díaz permaneció en el poder desde el 28 de noviembre de 1876 hasta el 15 de mayo de 1911 (Foto: Twitter@DonPorfirioDiaz)
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Es 1910. Los resultados de la jornada electoral dan la victoria a Porfirio Díaz, para un último periodo en la presidencia -las elecciones se celebraron el 26 de junio-.

Cabe señalar que se mantuvo durante 35 años en el poder, periodo que se conoce como el “Porfiriato”, el cual inició el 28 de noviembre de 1876 y concluyó el 15 de mayo de 1911.

Él llegó al poder tras el movimiento armado, en este caso fue el Plan de Tuxtepec -consecuencia de la intención de reelección de Sebastián Lerdo de Tejada en 1876-. La administración de Díaz aplicó políticas económicas que favorecieron al país, pero en el ámbito político y social imperaron una serie de restricciones.

Por ejemplo, los gobernadores eran impuestos por el presidente y el pueblo mexicano no tenía voz ni voto al respecto. En el ámbito social, la riqueza se concentró en un grupo reducido de personas e incrementó el número de mexicanos en condiciones de pobreza.

“El porfiriato se distinguió por ser un régimen represivo y recurrir a las fuerzas para imponerse, cuando no funcionaban las prácticas de conciliación”, se describe en documento Momentos Estelares del Ejército Mexicano.

Dos años antes de las elecciones, en marzo de 1908, el entonces presidente declaró para la revista británica Pearson's Magazine que esperaba el día en que el pueblo estuviera preparado para elegir y cambiar de gobernantes en cada elección, “sin peligro de revoluciones armadas, sin lesionar el crédito nacional y sin interferir con el progreso del país. Creo que, finalmente, ese día ha llegado”.

Lo cual dio paso a la creación de partidos de oposición para la elección de 1910, como fue el caso del Partido Nacional Antirreeleccionista, liderado por Francisco I. Madero.

Pero Díaz hizo lo contrario a lo declarado y terminó reeligiéndose para desempeñarse como presidente del periodo de 1910 a 1916 e impuso como vicepresidente a Ramón Corral, lo que ocasionó el descontento de Madero y da origen al Plan de San Luis (5 de octubre de 1910) en el que rechazaba la reelección, por lo que uno de sus principales puntos estaba el anular las elecciones, además, convocó a los mexicanos a levantarse en armas.

Y es el 20 de noviembre de 1910 que comenzó el movimiento armado, el cual conocemos como Revolución Mexicana. El conflicto comenzó en el norte del país y se fue expandiendo por diversos puntos del territorio mexicano.

Díaz renunció el 25 de mayo de 1911, cinco días después de que se firmaron los Tratados de Ciudad Juárez (acuerdo de paz entre Madero y Díaz y fin de los combates entre las fuerzas que apoyaban a ambos), y posterior a ello se exilió en Francia.

Se convocó a elecciones extraordinarias el 1 de octubre de 1911 y en las que resultó electo Francisco I. Madero.