Abrazar la nueva temporada

Dos alternativas para armar tus looks que seguramente encontrarás en tu armario antes de ir de compras como cada temporada

Abrazar la nueva temporada
IMPACTO DE MODA. Con la pandemia, los básicos se convirtieron en los reyes del guardarropa. Foto: Especial

En un abrir y cerrar de ojos, ha llegado la primavera. Es la época del año en donde los colores suben de tono, reverdecen los árboles, se abren las flores, nuestras emblemáticas jacarandas tapizan de color azul violáceo las avenidas de la ciudad.

Dejar el invierno atrás, es cuando muchos de nosotros realmente sentimos el inicio de un nuevo año, una especie de renacimiento.

Las revistas de moda y las grandes marcas preparan sus presentaciones para dar a conocer las nuevas colecciones.

Nuestro instinto consumista sale a flote, invitándonos a visitar las nuevas propuestas que ofrece el mundo de la moda, y cuestionarnos qué nuevo hemos de adquirir para estar a la moda.

A- Temporalidad

Sin embargo, me parece importante poner en contexto la complejidad y las circunstancias excepcionales en cómo las propuestas que veremos en esta nueva temporada PV2021 han sido creadas; durante un año de cambios disruptivos, profundos y definitivos que obligan a la industria a replantear tanto procesos de producción, temporalidad, plataformas de comunicación, como su valor en la sociedad. Pero no sólo los “creativos” y los que nos proponen los conceptos de moda han tenido retos, también nosotros como consumidores hemos transformado nuestra relación con la moda y la ropa durante estos momentos tan complejos.

Es aquí en donde muchos de nosotros nos encontramos en una disyuntiva y con una profunda crisis de identidad de estilo y posturas opuestas y extremas, ya sea de falta de interés de la imagen u obsesión por la novedad y la extravagancia.

Y como la moda es el termómetro de los ánimos colectivos y un reflejo de lo sucede en el mundo a nivel cultural, social, político o económico, es natural pensar que será una temporada polarizada.

En mi opinión y sin necesidad de desmenuzar minuciosamente las tendencias, tenemos principalmente dos panoramas.
El regreso a lo esencial. El home office ha impactado las tendencias. La gente demanda prendas funcionales, atemporales y, ante todo, cómodas. Los básicos se posicionan como los reyes del guardarropa.

Básicos

Camisas blancas y jeans “oversized”, gabardinas y ensambles para usar por encima de una camiseta, vestidos vaporosos, tweeds, tejido de punto fino, khakis, sudaderas, chamarras tipo biker y looks tipo pijama en tonos neutros, telas ligeras, como también el famoso dúo blanco y negro.

Mood Booster o levantón de ánimo. Vestirnos tiene un impacto profundo en cómo nos sentimos y el elegir la ropa como una medida antidepresiva no sólo puede ser divertido para ti, sino también para los que están a tu alrededor. En esta tendencia, se vale exagerar, hacer mezclas de siluetas, proporciones y texturas. Combinar colores vivos como el rosa con el rojo, morado con rojo, estampados florales con estampados gráficos, así como el uso de lentejuelas y materiales metálicos, literal para hacer home office.

Sea cual fuere tu inclinación hacia cualquiera de las dos tendencias, incluso si te gustaría probar intermitentemente las dos, recuerda que no necesariamente necesitas comprar algo, ya que seguramente tienes muchas de estas prendas esperando en tu clóset a que las redescubras.

Antes de salir de compras, échate un brinco a tu armario, deshazte de lo que ya no necesites, arma tantos looks como tu imaginación te lo permita, jugando con distintos accesorios y zapatos. Y entonces sí, una vez hecho tu clóset detox, haz una lista de las cosas que te hacen falta y que pueden sumar a tu inventario y a tu estado de ánimo.

Por Luisa Peña

avh 


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