Columna Invitada

Más allá del conocimiento técnico: el impacto de las habilidades blandas y la gestión emocional en el liderazgo femenino

Los modelos obsoletos de liderazgo pueden dar resultados en un inicio, pero tarde o temprano, tienen consecuencias en lo profesional y en la salud de las personas

Más allá del conocimiento técnico: el impacto de las habilidades blandas y la gestión emocional en el liderazgo femenino
Ana de Saracho / Columna Invitada / Opinión El Heraldo de México Foto: El Heraldo de México

¿Has tenido una figura de autoridad que persigue la obtención de los resultados con imposición, autoritarismo y a empujones? Es muy probable que todos contemos con un ejemplo o anécdota, donde cualquier error se convertía en una humillación pública, en horas extras, en ser ignorado, entre otras represalias. Con este tipo de liderazgo, la tensión en las oficinas era palpable, los colaboradores evitaban cruzarse con esa figura en los pasillos y las conversaciones se apagaban cuando llegaba, nadie emitía opiniones en las reuniones que solo servían como plataformas de sus propias ideas las cuales se limitaban a apoyar.

Parecen escenas que se representan en películas, pero es una realidad que tiene consecuencias visibles para las organizaciones, como el ausentismo y la pérdida de talento; además no solo afecta la moral del equipo, también frena el crecimiento, el desarrollo profesional, la innovación y la creatividad. Los modelos obsoletos de liderazgo pueden dar resultados en un inicio, pero tarde o temprano, tienen consecuencias en lo profesional y en la salud de las personas. 

Las mujeres estamos subrepresentadas en México en las posiciones de liderazgo, actualmente tenemos una presencia de 39% en puestos de alta dirección de acuerdo con el estudio "Women in Business 2025" de Grant Thornton y, según el reporte Mujeres en las Empresas elaborado por el IMCO en 2024, las mujeres solo representan el 13% del total de direcciones relevantes, es decir la general, la de finanzas y la jurídica. Esto nos lleva a sentir la necesidad de demostrar y validar con autoridad la posición que ocupamos, y a tratar de superar los estereotipos de género adoptando un liderazgo masculinizado y poco auténtico, logrando con ello, un clima laboral hostil y que refuerza la percepción negativa sobre el liderazgo femenino. 

Nos falta un camino importante para derribar estas barreras, hoy el conocimiento técnico más el desarrollo de habilidades blandas, como la comunicación efectiva, la capacidad de resolución de conflictos, entre otras, son fundamentales para que las mujeres asciendan a posiciones de toma de decisiones, donde permanezcan y sean reconocidas por un liderazgo más auténtico, transformador, inclusivo, empático y con una adecuada gestión emocional, la cual nos fortalece y permite que identifiquemos y manejemos las emociones de manera saludable, potenciando la toma de decisiones acertadas y la construcción de relaciones interpersonales sólidas.

Las invito a empoderarse a través del fortalecimiento de sus habilidades blandas y el desarrollo de su inteligencia emocional, lo cual no solo traerá beneficios individuales, sino que impactará positivamente en la sociedad en su conjunto. Una mujer como líder natural, es un modelo a seguir y un agente de cambio en su entorno.

POR ANA DE SARACHO, FUNDADORA Y CEO “YO EN GESTIÓN 360°”

MAIL: ANADESARACHO@YOENGESTION360.COM, LI: ANA DE SARACHO

IG:@ADESARACHO 

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