REFLEXIONES CONSTITUCIONALES

No miren hacia arriba

Este es el título de una reciente cinta cinematográfica dirigida por Adam Mckay que, sin ser una joya de ese Arte, refleja y pone de manifiesto –en forma satírica y apocalíptica—

OPINIÓN

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Alfredo Ríos Camarena / Columna Invitada / Opinión: El Heraldo de México

Este es el título de una reciente cinta cinematográfica dirigida por Adam Mckay que, sin ser una joya de ese Arte, refleja y pone de manifiesto –en forma satírica y apocalíptica— la frivolidad, el desgaste y la dependencia de la política norteamericana de las grandes empresas que ha producido el Sistema Económico Neoliberal.

Toda proporción guardada, este año sorprende al género humano con una Pandemia de dimensiones colosales; si bien es cierto la variable Ómicron del Coronavirus no ha producido las letalidades anteriores –particularmente a los ya vacunados— su propagación es de proporciones gigantescas; así recibimos este año de 2022.

En otro orden de ideas, las democracias occidentales se encuentran en plena decadencia, pues han desilusionado a pueblos y gobiernos, frente a una desigualdad que tiene como consecuencia que miles de millones de seres humanos se encuentren en la pobreza y, por tanto, muchos países pobres no puedan enfrentar –con éxito—, ni a la pandemia, ni a la inseguridad, ni a la falta de desarrollo económico.

El surgimiento de liderazgos carismáticos de todos los signos ha cambiado; la arena política ha enturbiando los modelos existentes, degradando la democracia y permitiendo que las políticas públicas y la construcción del derecho esté sujeta a caprichosos individuos como Donald Trump, cuya sombra siniestra crece a pasos agigantados para las próximas contiendas electorales, que le dan nuevamente al Partido Republicano las posibilidades de volver al poder. Este fenómeno se reproduce en la Gran Bretaña con Boris Johnson, en Brasil con Jair Bolsonaro, en Turquía con Erdogan, en Hungria con Viktor Orbán, en Venezuela con Nicolás Maduro y muchos más.

En México el panorama también es sombrío; la polarización seguirá creciendo; la revocación del mandato –ejercicio inútil— se realizará sin efecto vinculatorio, y sólo servirá para afilar los machetes de las huestes Morenistas; el enfrentamiento con el INE se acelerará con la elección de nuevos Consejeros Electorales; las elecciones en 6 Estados de la República han provocado divisiones del Partido en el gobierno, en el cual el Senador Monreal y el Presidente López Obrador agrandan sus diferencias, a pesar de esto, Morena obtendrá la victoria en la mayoría de estas entidades federativas. Como telón de fondo se encuentra el proceso de la Sucesión Presidencial, adelantado innecesariamente.

La oposición no ha podido ponerse de acuerdo y, a pesar de las críticas permanentes al gobierno actual, no ha penetrado en el electorado nacional.

La inflación mundial afecta la economía mexicana, de tal manera que los aumentos al salario mínimo y los programas sociales quedan reducidos a la nada, por lo que la pobreza ha aumentado de manera exponencial.

Las grandes Obras de infraestructura de este gobierno, no obedecen a un plan nacional ni racional y empiezan a tener problemas; el Aeropuerto Felipe Ángeles se concluirá, pero las vías de acceso para los usuarios quedarán pendientes por mucho tiempo; el Tren Maya sufre permanentes modificaciones en su trazo y aumento en su costo; la Refinería Dos Bocas sigue siendo una esperanza para una mejor política energética; el desarrollo del Istmo de Tehuantepec sigue normalmente su curso.

En este 2022 tendremos que recobrar el optimismo y la serenidad para que el país no fracase en sus propósitos primigenios.

Ojalá así fuera, mientras tanto, no miremos hacia arriba.

POR ALFREDO RÍOS CAMARENA
CATEDRÁTICO DE LA FACULTAD DE DERECHO DE LA UNAM
PRESIDENTE DEL FRENTE UNIVERSITARIO LATINOAMERICANO (1958-1962)
VICEPRESIDENTE DE LA SOCIEDAD MEXICANA DE GEOGRAFÍA Y ESTADÍSTICA

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