NOTAS DESDE TOKIO

Sustentabilidad en la moda, en la perspectiva japonesa

Existen zonas de la ciudad famosas por estar tapizadas de Furugiya (tiendas de segunda mano) como lo son Shimokitazawa y Koenji, donde puedes encontrar desde tiendas enfocadas en ropa moderna, hasta ropa de diseñador y ropa vintage de diferentes épocas, así como el “Remake” que se enfocan en rediseñar prendas ya existentes

OPINIÓN

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Regina Palacios / Notas desde Tokio / Opinión El Heraldo de México

Desde hace algunos años, uno de los más grandes movimientos dentro del mundo de la moda ha sido el enfoque sustentable. Hemos empezado a ver cómo la presión de los consumidores ha sido catalizador de cambios en algunas de las empresas más poderosas de la industria, como lo son Zara y H&M, que en respuesta han creado líneas sustentables enfocadas en utilizar materiales reciclados para sus prendas.

Y mientras que en el mundo occidental el tema de sustentabilidad es llevado de una manera más individualista, reservado para un público en específico, en Japón, el enfoque es un poco diferente; entrelazado con algunos aspectos de la cultura como la apreciación de las artesanías y a los objetos de segunda mano, así como promoviendo pequeñas acciones en movimientos de masa.

Por ejemplo, el amor por  reutilizar la ropa que en Japón, a diferencia de países como Estados Unidos, no comenzó en respuesta a las problemáticas de la industria de la moda, sino que ha existido desde hace décadas y está enraizado en la admiración por la calidad y el detalle de las prendas antiguas. Existen zonas de la ciudad famosas por estar tapizadas de Furugiya (tiendas de segunda mano) como lo son Shimokitazawa y Koenji, donde puedes encontrar desde tiendas enfocadas en ropa moderna, hasta ropa de diseñador y ropa vintage de diferentes épocas, así como el “Remake” que se enfocan en rediseñar prendas ya existentes.

Otro ejemplo son los muchos proyectos que existen que se enfocan en reutilizar materiales que han cumplido con su propósito primario como lo es Nozomi Proyect. Una firma de joyería hecha con trozos de objetos de cerámica que se quebraron durante el devastador temblor de 2011 en la prefectura Miyagi con la intención de recaudar fondos para los afectados. O Modeco; una tienda de bolsos y mochilas creadas a partir de desechos industriales y otros materiales, como antiguos uniformes de bomberos.

Por último, puede sonar irónico, ya que el fast fashion es uno de los principales antagonistas del movimiento sustentable, pero en cadenas líderes en el mercado japonés como Uniqlo y GU, recientemente se empezó a vender ropa interior para menstruación, y aunque se puede argumentar que la producción en masa de cualquier prenda no es realmente ecológica, esta iniciativa puede ser una de las mejores que haya sido implementada por tiendas de producción masiva, ya que facilita que un público que antes no podía pagar las opciones de marcas boutique sustentables tenga la posibilidad de hacer el cambio de productos desechables hacia los reutilizables.

POR REGINA PALACIOS
@BABYBLUE

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