ORBITANDO

Chile se sacude el Pinochetismo

La votación del pasado fin de semana fue un castigo para el gobierno de derecha de Piñera

Israel López Gutiérrez / Orbitando / Opinión El Heraldo de México
Escrito en OPINIÓN el

El pasado fin de semana los chilenos volvieron a sorprender, al decidir no votar por los partidos tradicionales e inclinarse por los independientes, quienes llevarán las voz cantante en la Convención Constituyente que redactará la nueva Constitución, que sustituirá la heredada por la dictadura de Augusto Pinochet.   

Sin duda, la votación fue un castigo también para el gobierno de derecha de Sebastián Piñera, cuya coalición perdió en manos de candidatos de izquierda y de centro alcaldías clave (como Santiago) y concejales, en tanto no logró gobernaciones regionales, estas últimas creadas por primera vez en la historia de Chile. 

Bajo el cobijo de la herencia de la dictadura, la derecha chilena no sólo ha gozado del uso de la fuerza. También tuvo una base de apoyo que le permitió ganar varias presidenciales. Sin ir muy lejos, en 2017, el actual Presidente ganó por segunda vez, con 54% de los votos, pero al parecer ya no más.

El mensaje de la votación también es para los partidos de izquierda y centro, representados, en su momento, por la exmandataria Michelle Bachelet, pues ninguna de las dos fracciones políticas ha podido revertir demandas sociales de hace años, debido a la brecha entre ricos y pobres. 

Otro factor fue la abstención, 56.6 por ciento en un padrón electoral de 14.9 millones de electores decidió no participar, contrario al que alcanzó el plebiscito de 2020 (51%), cuando aprobaron cambiar la Constitución.

En ese sector destacan los mapuches (“gente de esta tierra”), quienes han sido perseguidos por diferentes gobiernos, y que son considerados, inclusive, como terroristas. Durante la dictadura de Pinochet se creó la ley Antiterrorista, que limita sus derechos y otorga procedimientos más duros a quienes sean investigados y condenados. Comenzó a implementarse contra los mapuches en 2001.    

Lo cierto es que los partidos tradicionales no podrán controlar la convención que redactará las nuevas reglas del juego en Chile, que busca mayor equidad, con un Estado fuerte en asuntos sociales y mayor regulación de su patrimonio natural.

Los votantes encontraron eco en candidatos independientes, entre ellos hay activistas sociales, profesionistas, docentes, escritores, periodistas y abogados constitucionalistas que en un plazo máximo de un año deben proponer una nueva Carta Magna. Se espera que el éxito de los independientes dé un cariz mucho más ciudadano y con mucha más legitimidad.

Lo interesante será ver cómo se trasladan los reclamos del "estallido social a nivel institucional”. Una vez derrotado el bipartidismo, Chile abre las puertas a la posibilidad de ponerse al día constitucionalmente. Aunque eso no garantiza el éxito económico o político, sí genera mayores grados de inclusión e igualdad. Y da la posibilidad de borrar el fantasma de la dictadura pinochetista.

POR ISRAEL LÓPEZ
COLABORADOR

ISRAEL.LOPEZ@ELHERALDODEMEXICO.COM

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