Yoko Ono

Conocedora de la tragedia de Sierra Blanca, en la que migrantes murieron asfixiados, hizo una instalación y la llevó a Detroit

Yoko Ono
Antonio Meza Estrada / Columna invitada / Opinión El Heraldo de México

Era una tarde gris y fría, con calles nevadas y black ice, viento helado y escasas luces que, acompañadas por las candilejas del edificio iluminan un viejo vagón de ferrocarril, de antiguos perfiles con múltiples rayos de luz que salen de los agujeros en el techo del vehículo blindado, armatoste extraído de los transportes de la última guerra europea.

Del viejo vehículo salen lamentos que, aunados a los rayos de luz, rememoran a las varias decenas de mexicanos que, engañados por un coyote, los subieron a un furgón para “llevarlo al otro lado”, siendo abandonados a su suerte en una espuela de ferrocarril en Sierra Blanca, Texas. Pasaron las horas, los días y los paisanos fueron muriendo poco a poco, asfixiados y deshidratados por el calor sofocante y la falta de aire. La desesperación y la supervivencia no fueron suficientes para romper las puertas del vehículo blindado y sellado por fuera. Ese vagón de ferrocarril, fue una tumba colectiva.

Pero estamos frente a una reconstrucción del furgón asesino. Es una instalación hecha por Yoko Ono para mostrar su solidaridad con los migrantes de todo el mundo. Todos los del sur vamos hacia el norte. Así ocurre en África y en América. Yoko, conocedora de la tragedia de Sierra Blanca, hace esta instalación y la trae a Detroit, al Instituto de Artes. Es su forma de proyectar en este mundo deshumanizado que olvida a los pobres y en cambio exhalar a los poderosos.

Estamos en el patio, frente al Instituto de Artes de Detroit. Ese edificio de níveas paredes de mármol italiano y en cuyo interior están los expresivos murales del Diego Rivera de los 20.

Yoko ha venido a presentar la instalación. A decirle a Norteamérica que ésta es solidaria con los migrantes. Qué hay que humanizar la migración, sobre todo la de los jornaleros agrícolas mexicanos, mañosamente abusados por los coyotes de allá y de acá"El Cónsul de México —el autor de estas palabras—, pasa al podium y se dirige a la concurrencia. Agradece al IAD y a los presentes el apoyo a los migrantes indocumentados.

Procedo a saludar a la artista y luchadora social.... en el ambiente suenan las notas de Imagine de Lenon... y le digo a Yoko: You are beautiful, not only for your eyes and your  face... you are beautiful by your heart, where the most beautiful feelings live. That’s the reason I present to you this award.

—Thanks Yoko, for your inspiration and solidarity to our migrants.

—Thanks for be here and support  our mexican-american community

Ella se puso de pie y colocó un beso en mi frente.

POR ANTONIO MEZA ESTRADA

YERBANIS33@GMAIL.COM

PAL


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