La agenda de Biden

El presidente de EU guardó el momento estelar de su discurso de miércoles para hablar de migración

La agenda de Biden
Roberta Lajous Vargas / Columna invitada / Opinión El Heraldo de México

El miércoles 28 de abril, el presidente Joe Biden expuso las prioridades de su agenda legislativa, en un discurso bien logrado, y propuso una hoja de ruta para los próximos 8 años de gobierno. Para tranquilidad del mundo entero, anunció una estrategia de competencia, no de conflicto, con China, que incluye propuestas para hacer de Estados Unidos una nación con mejor educación e infraestructura. La economía más grande del mundo ya está en recuperación: tendrá 6% de crecimiento este año.

Pero Biden propone aumentar el gasto para que Estados Unidos continúe creciendo en los próximos años y genere mejores empleos para “reconstruir mejor”, con énfasis en la preservación del medio ambiente.

¿Qué significa todo ello para México? En primer lugar, está la tranquilidad, frente a quienes escuchan los tambores de guerra, de que Biden busca una competencia económica en un contexto de negociación con China. Será firme para mantener las normas universalmente aceptadas del comercio internacional, por lo que buscará mayor colaboración de la comunidad internacional para lograrlo.

Su propuesta de “Buy American” supone la relocalización de muchas empresas que se fueron a Asia y que regresarán a casa donde podrán ser más competitivas si establecen cadenas de valor agregado en México. Se abre una oportunidad histórica para nuestro país con el reajuste que propone el presidente estadounidense, y que, gracias a que se aprobó a tiempo el T-MEC, abre enormes posibilidades para el crecimiento de nuestra economía.

En segundo lugar, Biden guardó el momento estelar de su discurso para hablar de la migración y buscar un apoyo bipartidista para las reformas que se requieren. De los espectaculares primeros 100 días de su mandato, por las cifras de vacunación alcanzadas, el problema mayor ha sido la crisis migratoria en la frontera común con México.

Por ello, reiteró la responsabilidad que ha otorgado para atenderla a la vicepresidenta Kamala Harris, quien se llevó un aplauso por ello. Harris, hija de inmigrantes y símbolo de la diversidad en el Gobierno, tiene que presentar opciones a uno de los temas que más divide a la sociedad estadounidense: la necesidad de admitir más inmigrantes para que la economía crezca y la resistencia para asimilarlos brindándoles la vía legal para la ciudadanía.

Ese dilema está presente ante un Congreso donde los demócratas tienen escasa mayoría, por lo que Biden propuso una estrategia incremental. Solicitó empezar por donde hay consenso: otorgar la regularización a los “dreamers” que, si bien nacieron en una gran proporción en México y América Central, no conocen otra patria que Estados Unidos.

Por primera vez en la historia bilateral, la relación con México está en manos de la segunda persona más importante del Gobierno de Estados Unidos. El presidente López Obrador ya inició un diálogo con Kamala Harris que continuará la semana próxima y ya puso sobre la mesa una propuesta para detener el ritmo de la migración centroamericana. Hay sustancia para la conversación e iniciativa de México.

El tema de la migración no se puede atender sin tomar en cuenta las causas que le dan origen, como dijo Joe Biden el miércoles. Cuando Obama lo responsabilizó de la cooperación con los países del Triángulo Norte, se hizo con un enfoque integral, como tendrá que ser el diálogo con México.

ROBERTA LAJOUS VARGAS

DIPLOMÁTICA EX EMBAJADORA EN BOLIVIA, CUBA, ESPAÑA Y ANDORRA

@ROBERTALAJOUS

maaz

 

 


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