Queremos más amor

Crecemos llenos de prejuicios. Por miedo, aversión o desagrado, etiquetamos desde pequeños ciertas conductas y formas de pensar

Queremos más amor
Atala Sarmiento/ Anecdatario/ Opinión El Heraldo de México

Viéndolo así, qué difícil ser actor. Prestar tu carne lo mismo a reyes que a ladrones, o a héroes que a drogatas, robar un banco, salvar al mundo o hacerte reír e incluso convencer a la audiencia de que estás perdidamente enamorado en medio de una pasional escena de sexo con la misma eficacia, debe ser un trabajo de preparación muy profundo que conlleva deshacerte de todo ese enjambre de convencionalismos con los que te desarrollaste.

Y como los tiempos cambian y las sociedades evolucionan, en medio de un movimiento en el que las mujeres han logrado levantar la voz y defenderse o denunciar abusos y acosos en la industria del entretenimiento, hay escenas que ya no es posible filmar como antes.

Mucho morbo han despertado las chispas que estallan en la pantalla con la romántica historia de “Los Bridgerton” de la escritora Julia Quinn, la serie del momento.

Se refleja tal química entre la pareja portagónica conformada por los actores Regé-Jean Page y Phoebe Dynevor que se llegó a pensar que el romance había pasado de la ficción a la vida real. Seguramente influyó el hecho de que todas las escenas de intimidad estuvieron absolutamente coreografiadas al dedillo ¡Sí!, la pareja ensayó cada uno de los movimientos en todas sus candentes escenas guiados por una “Consejera de Intimidad” llamada Lizzie Talbot.

Cada mano, cada movimiento, cada mirada, cada sensual caricia, todo ¡Absolutamente todo! estuvo ensayado muchas veces previo a su filmación no solo para hacer creíble la pasión desbordada entre la pareja, sino evitar el mínimo detalle de incomodidad mutua entre los actores, haciéndolo extensivo al equipo de producción presente.

La historia además tiene un momento trascendente para el personaje de la joven Daphne Bridgerton cuando, impulsada por el Duque de Hastings, experimenta su despertar sexual. La actriz que le dio vida a Daphne confesó que no fue sencillo filmar dichas escenas, pero que contribuyó a que se sintiera notablemente más en confianza el hecho de que las indicaciones se las diera una mujer, la “Consejera de Intimidad”, no un hombre, el director y así actuarlo ¡Sin prejuicios!

En el caso de esta serie en específico así se puso cuidado al tema del acoso. En otras producciones en Hollywood actualmente, por contrato, las actrices están ahora en su derecho de eliminar escenas si consideran que atentan contra su integridad o suponen un riesgo de acoso.

Con contratos o consultoras de intimidad, pasión o no en la pantalla, lo que me devuelve la fe en la humanidad es que, habiendo tantas opciones de entretenimiento en las plataformas, la que domina es la más romántica y cursi de todas.

POR ATALA SARMIENTO
COLUMNAS.ESCENA@HERALDODEMEXICO.COM.MX
@ATASARMI


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